Durante el último mes Romina vivió un calvario. Su ex pareja la mantuvo encerrada junto a sus cinco hijos en su casa de Bella Vista Norte bajo la amenaza de matarlos a todos. Tras varios días de encierro, la mujer contó detalles de cómo lograr escapar y asegura: "Solo quiero vivir una vida normal y tranquila con mis hijos".

Se separó del padre de los nenes el 14 de junio y se dispuso una prohibición de acercamiento para que no regresara a la casa donde ellos vivían. Sin embargo, "un día salimos con mis hijos a caminar y cuando volvimos él estaba adentro de la casa, y ahí empezó el calvario".

Según relató Romina a ADNSUR, "yo estaba en la casa de un tío y él fue, llamé a la comisaría de Kilómetro 5 y me dijeron que tenía que acercarme, hoy fui a la del Stella Maris y me dijeron que él en realidad no violó la prohibición porque si bien fue al domicilio no tuvo contacto conmigo. Entonces me pregunto ¿qué necesitan, ir a buscarme en una bolsa negra?"

La mujer contó que desde su separación recibe amenazas constantes: "Me insulta, me dice que me va a prender fuego la casa, me llama por teléfono".

Hasta que un día ella llevó a su pequeño hijo de 4 años al hospital porque tiene epilepsia. "Me volvió a llamar, me avisó que me habían entrado a robar, habían roto el candado pero había sido él, había dejado las perillas de las hornallas todas abiertas y si yo entraba y prendía la luz volaba con hijos y todo"

Una semana más tarde ella vuelve a su domicilio. El hombre estaba adentro. "Desde ahí estuvimos casi un mes encerrados. Yo podía salir a hacer trámites para mi hijo y él no me dejaba salir con ninguno de mis hijos. La amenaza era que si yo pedía ayuda él me mataba los nenes".

"El viernes a la mañana él me quemó el teléfono, lo metió a la cocina de leña, me quiso pelear cuando vio que estaba llamando a la policía y me dijo ¨te mato a vos, mato a los nenes y después me mato yo¨", expresó en contacto con ADNSUR.

Y continuó: "Ese día empecé a los gritos para que mis hijos se levanten, me empujaba y me decía antes de que te vayas te mato. Y pidió que vayamos a desayunar tranquilos como la familia que somos". 

En un momento "él salió, esperamos y volvió a entrar. Cuando vimos que ya pasaba por la calle salimos y pedimos ayuda en el camping de Petroleros. El nos vio adentro del patrullero y lo quiso correr", indicó.

Manifestó que se quedó con su DNI y la tarjeta de débito. Y asegura que no quiere nada más que "vivir una vida normal y tranquila con mis hijos".