El 6 de septiembre del 2008, no fue un día cualquiera en la ciudad de Río Gallegos, ese espacio en el calendario registró uno de los crímenes más escalofriantes ocurridos en la provincia de Santa Cruz.

Hablamos del brutal asesinato de Elizabeth Shirley Adaro Davies, una joven de 28 años, que trabajaba como prostituta y era oriunda de la ciudad de Trelew provincia de Chubut.

En aquellos días, se conoció que Elizabeth había viajado desde dicha localidad hasta la capital santacruceña para trabajar en las reconocidas “Casitas” que quedaban detrás de la terminal de ómnibus.

El autor del crimen fue Lucas Huaimas, un obrero que hacía pocos días había llegado desde la provincia de Salta para trabajar en una obra en construcción de un complejo de departamentos.

El descuartizador de la Swift: a 13 años del crimen que sacudió a Río Gallegos
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Una noche, Huaimas conoció a Elizabeth en un boliche bailable de la ciudad de Río Gallegos, después varias horas de charla concretaron una cita para verse a solas. El desafortunado día llegó, cuando Lucas le había dicho a la muchacha que se acercara a un supermercado a pocos metros de un descampado donde se encontraba el frigorífico Swift.

Al arribar al lugar de encuentro, tanto Elizabeth como Lucas comenzaron a tomar bebidas alcohólicas. En aquel momento se pudo saber que aparentemente una frase de la muchacha hacia el joven habría desencadenado el asesinato.

Lucas  le dio una puñalada y después la terminó de matar dándole mazazos en el sector de la cabeza.Tras cometer el crimen, el muchacho en un acto desesperado comenzó a descuartizarla.

Aproximadamente a las 00:35 de aquel día, un vecino de la zona solicitó la presencia del personal de la Unidad de Bomberos donde precisó que se estaba generando un principio de incendio en las inmediaciones del frigorífico abandonado.Una vez arribados al sitio el personal bomberil constató la veracidad de los hechos y procedió a apaciguar las llamas que se estaban generando.

No obstante, los bomberos, en aquel momento pensaron que se trataba de ropa o un animal muerto, hasta que uno de ellos detectó que eran restos humanos.

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Tras el escalofriante escenario, el personal de bomberos pudo confirmar que se trataban de manos, una pierna y el torso de una persona semi consumido. Inmediatamente los bomberos solicitaron la presencia del personal de la Policía Provincial.

Al arribar a las inmediaciones, los efectivos de policía comenzaron un amplio rastrillaje por la zona con el fin de dar con el paradero del causante.

Lo que parecía un escenario atroz se convirtió en una aberración cuando los uniformados a 600 metros, sobre la intersección de Los Pozos en la vereda del supermercado “La Anónima”, hallaron dentro de una bolsa dos brazos y otra pierna.

Posteriormente a esto, las autoridades solicitaron la presencia del personal de la División Criminalística, quienes se encargaron de realizar las diligencias de rigor correspondientes al caso. Dicho procedimiento policial consistió en la inspección ocular, secuencia fotográfica y toma de huellas.

Finalizada la labor las autoridades policíacas comenzaron con las averiguaciones y recolección de testimonios para encontrar al asesino de Elizabeth.

Transcurridas varias horas del suceso, el hombre se entregó ante las autoridades de bomberos donde expresó que era el autor material del crimen de la joven.

Seguido a la confesión, los oficiales de policía procedieron a la inminente detención y traslado del presunto asesino hasta la División Comisaría Primera.

 Lucas prestó indagatoria e indicó que el resto del cuerpo se hallaba en su domicilio donde residía. Ante esto, los efectivos de policía dieron aviso al Juez que llevaba la causa en aquel momento y donde dispuso una orden de allanamiento en la calle Don Bosco al 1100.

Los uniformados se dirigieron al domicilio y realizaron todas las diligencias de rigor correspondientes, y para asombro de las autoridades policíacas, lograron encontrar la cabeza de la mujer y el resto del cuerpo debajo de la cama donde dormía Lucas.

Por otra parte, se supo que en aquella época el asesino de Elizabeth había intentado quitarse la vida la primera noche que pasó detenido utilizando la sábana de su celda. Por ese motivo, el magistrado interviniente había decidido que Lucas fuera trasladado hasta la División Comisaría Quinta para su resguardo físico y mental.

Pasada una semana aproximadamente, el joven fue llevado nuevamente hasta la División Comisaría Primera, ya que los internos lo habían golpeado seriamente.

En el transcurso de la madrugada del 16 de octubre del año 2008, alrededor de las 02:30, se produjo la tragedia. Lucas, el joven de 25 años de edad, fue hallado sin vida en el interior de la celda de dicha dependencia mencionada anteriormente.

Es importante recalcar que el aviso a las autoridades fue realizado por su compañero. Los efectivos de policía al acercarse hasta el calabozo constataron la veracidad de los hechos e inmediatamente ingresaron con el objetivo de poder reanimarlo.

Desafortunadamente para los uniformados las tareas de reanimación fueron en vano, ya que el asesino de Elizabeth Shirley Adaro Davies había logrado su cometido de quitarse la vida.

De ésta forma se dio el cierre de uno de los episodios más crudos y escalofriantes perpetrados en la provincia de Santa Cruz.