TRELES (ADNSUR) - Martín Alejandro Espiasse recibió este miércoles 13 años de cárcel y le declararon la reincidencia. Quien fuera el delincuente más buscado del país y que cayó detenido en Mendoza en diciembre del 2017 tras fugarse de la cárcel de Ezeiza, fue hallado culpable en un juicio oral por acopio de armas, droga y explosivos, detalló Jornada.

Martín Alejandro Espiasse Pugh fue durante más de 5 años el delincuente más buscado de todo el país, luego de que se fugara de la cárcel de Ezeiza luego de estar prófugo, ser atrapado y condenado por el robo al cajero del banco del Chubut ocurrido el 15 de junio del 2007 y en donde fueron asesinados los policías Pablo Andrés Rearte y Oscar Ibérico Cruzado, siendo el atraco más violento que se haya registrado en toda la historia de la provincia.

Las máximas autoridades del Ministerio de Seguridad de la Nación ofrecían 500 mil pesos en efectivo de recompensa a aquellas personas que aportaran datos certeros que llevaran a su captura.

Finalmente, policías de la División Robos y Hurtos de Investigaciones de Mendoza lo sorprendieron el viernes 22 de diciembre del 2017 cuando se bajó de una camioneta VW Amarok para comprar en un comercio de Guaymallén, lugar donde se ocultaba luego de protagonizar una fuga cinematográfica del penal de Ezeiza, donde cumplía su pena.

La noticia de su detención generó repercusión en todo el territorio, más en Chubut.

Cuando allanaron la propiedad que habitaba, que compartía con una joven mendocina que hoy tiene 26 años, descubrieron que acopiaba una importante cantidad de armas de fuego, municiones, documentos truchos, chalecos antibalas de la policía, plantas de marihuana y hasta 35 kilos de explosivos.

Nueva condena

Este miércoles a por la tarde, el juez federal Alejandro Waldo Piña terminó con esta causa por todos estos delitos y condenó a Mrtín Alejandro Espiasse, a 13 años de cárcel además de declarar su reincidencia y le fijó una multa de 112.500 pesos. Quien era la novia de Espiasse ­–se reserva su identidad–, también fue juzgada por algunos de esos hechos.

No obstante, la mujer fue absuelta debido a que se comprobó que era una mujer que vivía amenazada y sufría violencia de género. Hasta desconocía que Espiasse era un delincuente con frondoso prontuario, e incluso creía que su apellido era Aguilera.

Espiasse no estuvo presente en la sala de audiencias de los Tribunales federales locales pero siguió todo el proceso por videoconferencia desde el complejo penitenciario I, Ezeiza, donde se encuentra detenido después de su paso por Almafuerte. 

Fuente: Jornada