COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR)  - Mario Durán, el hombre asesinado en la noche del martes en el barrio 9 de Julio de un tiro en el pecho era supervisor de la empresa Tecpetrol y padre de dos hijos de 11 y 7 años.  No tenía ningún tipo de antecedente policial ni penal. Estaba separado de su esposa desde hacía dos meses y vivía con su madre. No descartan un ajuste de cuentas.

Desde la Brigada de Investigaciones afirmaron que existe un testigo que vio el hecho pero se desconoce si la discusión fue exigiéndole dinero a Duran, tratándose de un robo o si hubo ajuste de cuentas.

Una de las hipótesis de la Policía es que los asesinos lo habrían estado esperando para un ajuste de cuentas y que el hecho se les habría ido de las manos. En ese caso, se habrían llevado los objetos personales -que luego aparecieron en inmediaciones, tal como anticipó ADNSUR- sólo para confundir a los investigadores.

En el sector no hay cámaras del Centro de Monitoreo por lo que solamente se puede trabajar con cámaras particulares de seguridad privada.

El homicidio de Durán ocurrió a pocos metros de la plaza Carlos Gardel que fue recientemente renovada.

Cuando ocurrió el hecho, el hombre había ido a visitar a sus hijos y a dejar el auto a lo de su ex para luego regresar a la casa de su madre, que reside sobre Aristóbulo del Valle.

Cerca de las 23:20 horas del martes, dos personas lo interceptaron cuando caminaba por la calle Uruguay al 555. Si bien hubo algún cruce de palabras entre víctima y victimarios se desconoce si se trató de algún tipo de discusión. Lo cierto es que luego de ello Durán recibió un impacto de arma de fuego en el pecho que le produjo la muerte.

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