BUENOS AIRES (ADNSUR) - Los chicos jugaban en un descampado de Tristán Suárez cuando advirtieron que un menor estaba siendo abusado por su padrastro. Los valientes, de 13 y 15 años, lo redujeron a palazos y lo entregaron a la policía en el barrio San Andrés.

Los dos chicos enfrentaron al violador, lo golpearon y lo entregaron a la policía.

Los adolescentes advirtieron la macabra escena, y como el agresor llevaba un cuchillo, con el cual amenazaba a su víctima, ellos redujeron y detuvieron al violador con palos. Uno de los héroes ya había defendido a su madre de las garras de su papá cuando apenas tenía 5 años.

Los chicos a lo lejos ambos divisaron a un hombre, conocido en la zona como "Peteke", quien estaba pescando junto a tres niños. Entonces, el menor de los adolescentes le dijo al otro: "Vamos a pedirle la caña", pero cuando llegaron al arroyo el adulto y los pequeños ya no estaban. No obstante, "a los pocos metros mi hijo vio cómo este tipo violaba a su hijastro, de 9 años", señaló, a "Crónica", Celeste, mamá de uno de los jóvenes héroes.

Al ver que el abusador portaba un cuchillo, del tipo tramontina, le recomendó a su amigo que "vamos a buscar palos y a avisarle al dueño del campo para que llame a la policía", según el relato de su madre a Crónica.

En ese instante, el agresor advirtió sus presencias y entonces decidió darse a la fuga, pero los chicos lograron reducirlo con sus palos y llevarlo hasta la entrada del establecimiento para facilitar el accionar policial.

Finalmente, "Peteke" fue apresado y trasladado a la comisaría de Tristán Suárez, mientras su hijastro fue alojado en el Hospital de Ezeiza, producto de las lesiones padecidas en el ataque sexual.