Un remisero cordobés fue contactado para hacer un viaje en la localidad de James Craik, y fue asesinado. Pasaban las horas y el conductor no regresaba, por lo que su esposa lo llamó varias veces sin recibir respuesta. Tres adolescentes lo asfixiaron y arrojaron su cuerpo a un canal. 

Le pegaron, lo asfixiaron hasta matarlo y luego tiraron el cuerpo en una zona rural. Pocos conformes con esto, también le robaron su camioneta Renault Kangoo, la cual utilizaba para trabajar, y se fueron a hacer unas compras.

Después del crimen, los tres lograron ser detenidos tras chocar el vehículo en Santiago del Estero. Por orden de una fiscal, quedaron arrestados en un centro de tratamiento para menores. Sin embargo, un juez decidió liberar a dos de ellos porque son menores de edad. “Quiero que estén en la cárcel hasta el día de su muerte”, le dijo a TN Paola, la hija de Ramón.

Ramón Maldonado festejando un cumpleaños junto a sus nietos.
Ramón Maldonado festejando un cumpleaños junto a sus nietos.

Paola contó que los liberaron en diciembre (el crimen fue en octubre), pero que recién hace muy pocos días se enteró de la noticia: “Nuestros derechos como víctimas fueron atropellados. Nunca nos llegó nada por escrito, nada oficial”.

Pese a que las pericias que les realizaron indicaron que no podían volver con sus familias porque no estaban capacitados, actualmente ambos se encuentran en sus casas.

Sabemos que el más chico, de 13, está viviendo en la localidad de Laguna Larga. Y el del medio, de 14, vive en Villa María”, indicó Paola.

El único que continúa arrestado, de 17, está imputado por el delito de homicidio criminis causae, es decir, que mató para ocultar otro delito. El joven tendrá que enfrentar un juicio en su contra, el cual todavía no tiene fecha de inicio. Aunque la hija de Ramón confirmó que “va a ir para largo”.

Ramón Maldonado junto a su madre, de 90 años.
Ramón Maldonado junto a su madre, de 90 años.

Debido a que la pequeña ciudad tiene 5.100 habitantes -según el Censo de 2010- los números telefónicos de los remiseros se encuentran en cualquier lugar, como en terminales de micros. Es decir, que cualquier persona tiene acceso a ellos.

“Algunos remiseros colegas ese mismo domingo recibieron una llamada”, aseguró Paola, entendiendo que le pudo haber tocado a cualquier otro. “Salieron a matar y no importaba a quien”, agregó.

Fuente: TN

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