PUERTO SANTA CRUZ (ADNSUR) - La Justicia de Puerto Santa Cruz investiga un caso de "tenencia y producción de pornografía infantil" (pedofilia)  que tiene como acusado a un integrante de la fuerza de seguridad de Santa Cruz, quien por estas horas se encuentra fuera de la localidad donde el caso fue denunciado.

Según informó el diario La Opinión Austral el hecho tiene como acusado a un policía de 33 años que filmó a su hijastra menor de edad cuando ella se bañaba.

El caso fue denunciado el pasado lunes por la pareja del policía en la comisaría de Puerto Santa Cruz. Según indicaron, la mujer llegó con dos tarjetas de memoria que contenían las aberrantes imágenes. Según expuso la ahora ex pareja del policía, ella encontró unas memorias cuando limpiaba su casa, ubicada en la calle Lewis al 400 de la ciudad portuaria, y tras encontrarlas dio cuenta de los videos que el hombre filmaba mientras su hija se bañaba.

Respecto a la víctima, se supo que al momento de ser filmada mientras se higienizaba tenía alrededor de 14 años y ahora tiene 17, por lo que los videos datarían de hace tres años. Sobre los momentos en que el policía tomaba los registros audiovisuales, habrían sido cuando su madre no se encontraba en la vivienda. Según indicaron fuentes judiciales, al encontrar las memorias la madre “se desencajó” y por estos días se encuentra en un pozo depresivo. Además dijo desconocer cómo es el proceso que su ahora ex pareja afrontará.

El jefe de la comisaría de la ciudad tomó cartas en el asunto y dio aviso al juzgado local, a cargo de Noelia Ursino, para conocer los pasos a seguir. La Justicia ordenó la restricción de acercamiento del policía para con su ex pareja y la nena, con el fin de que no haya entorpecimiento en la investigación, además de un allanamiento en la casa donde convivían.

El procedimiento en la casa de la calle Lewis arrojó resultados positivos, ya que se encontraron otras memorias y se procedió al secuestro de unos celulares en busca de más evidencia que podría comprometer al efectivo policial. Asimismo, el cabo estableció domicilio en Piedra Buena. Se habría ido de la ciudad por temor a represalias. Por ahora la causa es “producción y tenencia de pornografía infantil”, pero con los peritajes en los dispositivos se podrá saber si además distribuía el material o si, aún peor, abusaba de la chica cuando tenía 14 años.

Todo lo secuestrado fue enviado a Río Gallegos, pero por ahora hay un contratiempo: la división Apoyo Tecnológico de la Policía, área que debería peritar las memorias y celulares, se encuentra paralizada por un caso positivo de COVID-19 y por los próximos días no se podrá saber qué hay exactamente en los dispositivos. De igual manera, con el resultado de las pericias se podrá establecer si, además de la producción, la causa tiene más agravantes.