BUENOS AIRES - La Policía Bonaerense detuvo este jueves en la ciudad bonaerense de Tres Arroyos a Lucio y Felipe Rossi, los rugbiers que golpearon brutalmente a un joven estudiante de abogacía tras una fiesta clandestina en Claromecó.

Los mellizos de 31 años fueron arrestados por la mañana en su domicilio de la calle Pringles luego de que la fiscal Natalia Ramos, de la UFI N°13, cambiara la carátula de la causa a “lesiones graves”.

Según los reportes del personal de la DDI de Bahía Blanca y otros efectivos de la sub DDI local, los hermanos no se resistieron. Fueron trasladados a un calabozo y serán indagados en las próximas horas. 

El cambio en la calificación legal en la causa contra los Cozzi, que hasta hace tres años jugaban en La Plata Rugby Club y son empleados de Arba se dio luego de que a la fiscal Torres le notificaran que Felipe di Francesco (23), la víctima, había sufrido la fractura del tabique nasal a causa de los golpes.

Todavía restan conocerse los informes odontológicos y oftalmológicos que se le hicieron a Di Francesco, quien relató tras el ataque que tenía “los dientes cachados por una patada frontal, el ojo izquierdo con un gran hematoma y una pérdida de vista importante”.

Ataque por la espalda

Todo sucedió durante la madrugada del domingo 27 de diciembre cuando Felipe, junto a uno de sus hermanos y un primo, comenzaron a limpiar los médanos tras una fiesta clandestina que se hizo en la playa, a unos 3.000 metros del faro de Claromecó, en dirección al balneario Orense.

Felipe contó que, mientras limpiaban, vieron que “un grupo de 6 a 7 personas, de entre 30 y 33 años, empezaron a tirar botellas de vidrio y latas hacia el fuego”.

“Mi hermano les pidió que dejaran de contaminar y si nos podían dar una mano. Fue allí cuando uno de ellos empezó a prepotear y a ofender a mi hermano”, fue el relato de Felipe. Y siguió: “Se armó una discusión que no pasó a más”.

Sin embargo, 20 minutos después de ese entredicho, y cuando Felipe caminaba hacia su auto para irse del lugar, fue atacado. “Me enganchan solo yéndome de la fiesta, desde atrás. Estaba indefenso y ellos eran dos, son mellizos”, denunció el estudiante de abogacía lo sucedido y consideró que actuaron de manera “cobarde”.

Di Francesco recordó que después de recibir el primer golpe quedó inconsciente, pero le siguieron pegando. “Tengo el tabique nasal fisurado en dos partes, dientes cachados por una patada frontal, el ojo izquierdo con un gran hematoma y una pérdida de vista importante”, enumeró las lesiones que sufrió.

Felipe primero fue atendido en el Hospital de Claromecó y, luego, derivado a la clínica Hispana, donde se recuperaba de las lesiones graves.