BUENOS AIRES - Dos jubilados de 79 y 87 años quedaron detenidos este viernes tras haber confesado que habían asesinado a sus parejas, en distintos hechos ocurridos en los partidos bonaerenses de Escobar y Morón. Uno de ellos lo hizo ante la policía luego de ir hasta la comisaría, el otro se lo confesó a su hija. En ninguno de los casos había denuncias previas por violencia doméstica. Ambos serán indagados por "homicidio agravado por el vínculo", delito que prevé la pena de prisión perpetua.

Se trata de Marcos Zapata (79) y Luis Américo Palacios (87), quienes esta mañana admitieron haber cometido los femicidios de María Flores Barselo (75) y Norma Alicia Miller (57), respectivamente.

"Acabo de matar a mi esposa, le corté el cuello con un cuchillo, ella está en la casa", dijo Zapata al presentarse en la seccional 3ra. de Escobar para confesar el asesinato de su mujer.

Ese hecho se registró este viernes por la mañana, pasadas las 10, en una casa de dos plantas situada en Cabo Primero Sullings 790, casi esquina Mitre, en Garín, en la zona norte del conurbano.

Fuentes policiales y judiciales informaron a Télam que, tras la confesión del hombre, los efectivos se trasladaron a la vivienda para corroborar sus dichos. Al ingresar a la planta alta del inmueble, el personal encontró a la mujer asesinada en una reposera, con una profunda herida en la garganta.

El femicidio de Norma Miller

En tanto, Miller fue encontrada asesinada a golpes de machete en una vivienda de la localidad de Castelar, y por el ataque también detuvieron a su concubino de 87 años, quien le admitió a su hija haber cometido el femicidio.

El hecho fue descubierto este mediodía en una vivienda situada en Blas Parera y Lezica, en la citada localidad del partido de Morón, en el oeste del Gran Buenos Aires.

Cuando la hija del hombre, identificado como Luis Américo Palacios (87), regresó este jueves a su casa de unas vacaciones con su esposo, vio que las luces de la vivienda de su padre, ubicada en el mismo terreno, estaban apagadas.

La mujer se levantó esta viernes y fue a la casa de su papá para tomar mate pero, tras ingresar, encontró a Miller -la concubina de su padre- muerta con cortes en varias partes del cuerpo.

Según las fuentes, Palacios le dijo a su hija que la había matado porque, de acuerdo a sus dichos, le había robado 1.000 dólares.

Ante esa situación, la mujer de 61 años llamó al 911 y a los pocos minutos arribó el personal de la comisaría de Castelar. La médica forense que llegó a la escena determinó, en principio, que la data de muerte sería entre 12 y 18 horas antes desde el hallazgo del cadáver. Las pesquisas establecieron que el ataque ocurrió con un machete.

Fuente: Télam