CAPITAL FEDERAL - El modus operandi era el mismo: delincuentes disfrazados de policías con falsas órdenes de allanamientos entraban en los domicilios. Una vez en el interior de las viviendas, reducían a los propietarios y robaban todo lo que podían. En las últimas horas se logró la detención de cuatro sospechosos.

Para los investigadores fueron clave el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad y la información de la base de datos del denominado Anillo Digital, que logró determinar que uno de los autos utilizados por la banda tenía colocada la chapa patente de otro vehículo, según confirmaron fuentes policiales y judiciales a La Nación.

La investigación comenzó en octubre pasado, cuando personal de la Policía de la Ciudad comenzó a seguir los pasos de los delincuentes que irrumpían en las casas y restaurantes vestidos como si fuesen integrantes de la fuerza de seguridad porteña.

"Los ladrones utilizaban notificaciones y órdenes de allanamiento apócrifas con el objetivo de ingresar en las propiedades y asaltar a sus dueños. El hecho clave para comenzar a dar con la banda fue localizar un automóvil Chevrolet Classic gris, que de forma sospechosa, y con la función de apoyo, merodeaba el barrio de Belgrano cuando la organización criminal cometía un robo en un restaurante [ocurrido en julio pasado]", explicaron las fuentes consultas.

A partir del análisis de las imágenes donde aparecía del Chevrolet Classic se pudo determinar que los delincuentes circulaban también en un Volkswagen Fox gris. Con la base de datos del Anillo Digital se estableció que este automóvil tenía colocada la chapa patente de otro vehículo, cuyo propietario había hecho la denuncia por el robo de la "matrícula".

Cuando los operadores del Anillo Digital advirtieron que el auto "mellizo" circulaba nuevamente por la ciudad de Buenos Aires emitieron una alerta y personal de la Comisaría 9 C de la Policía de la Ciudad logró interceptar el vehículo y detener al conductor, que fue imputado por falsificación de documento.

Al analizar más filmaciones de las cámaras de seguridad se logró identificar otro vehículo de la banda, un Toyota Etios, también "mellizo". Ese auto fue utilizado en un robo ocurrido en avenida La Plata al 1300, en Boedo, el 23 de mayo pasado.

"Se pudo establecer que los sospechosos vivían en domicilios de la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense", dijeron fuentes policiales. La jueza a cargo del caso, Alejandra Provítola, que tuvo la colaboración de detectives de la División Robos y Hurtos de la fuerza de seguridad porteña, ordenó una serie de allanamientos donde se pudo detener a cuatro sospechosos.

En los procedimientos se secuestraron una escopeta calibre 7.65, un rifle, un revólver calibre 22, tres pistolas, municiones, un inhibidor de señal, un handy, ocho teléfonos celulares, $39.900 pesos, cinco barretas, herramientas de corte, una tonfa, un bastón de metal con funda de cuero, dos juegos de esposas, vestimenta de policía y seguridad privada, un cuchillo, cuatro notebooks, dos tablets y un reloj.

Un quinto integrante de la organización criminal había sido detenido meses atrás por una causa por robo y las filmaciones de las cámaras de seguridad lo involucraron con la banda desbaratada.

"Esta organización criminal,se disfrazaba con ropa de la Policía de la Ciudad para robarle a la gente de distintos barrios, pero con la investigación realizada, los datos que nos daban las cámaras y el Anillo Digital y los allanamientos ordenados por la jueza Provítola, se pudo desbaratar esta banda que estaba lastimando a la sociedad", sostuvo Diego Santilli, vicejefe de gobierno porteño y funcionario a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño.

Por su parte, el comisario Octavio Mazzoni, jefe de la División Robos y Hurtos de la Policía de la Ciudad, explicó que era "una banda de cinco personas, que además de utilizar uniformes de la policía, inventaban órdenes de allanamientos para entrar de forma fácil y sin violencia para cometer ilícitos".

Fuente: La Nación