El pastor evangélico Anderson de Carmo fue asesinado en junio de 2019 después de recibir 30 balazos en el garaje de su casa en Niterói, región metropolitana de Río de Janeiro, a manos de su hijastro Flávio dos Santos Rodrígues, hijo biológico de Souza.

En este 2021, el Congreso de Brasil destituyó a la diputada y también pastora Flordelis dos Santos de Souza, la viuda de Carmo, acusada por la justicia de haber planificado el homicidio con la ayuda de siete de sus 55 hijos.

La Fiscalía atribuyó el crimen al conflicto permanente creado por el "riguroso control de las finanzas familiares" por parte de Anderson, quien de ese modo impedía dar "un trato preferencial" a las personas más próximas a Souza.

“No hay duda de la participación de la señora Flordelis en el asesinato de Anderson do Carmo”, dijo el relator del caso, el diputado Alexandre Leite, al recomendar la casación por incumplir con el “decoro parlamentario”. El legislador advirtió que Souza no estaba siendo acusada en la Cámara por el crimen, sino por utilizar el prestigio de su puesto a su favor.

Flordelis e filhos serão investigados por morte de pastor

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Según informa La Nación, tras la votación en el plenario, por 437 votos a favor y 7 en contra, la ahora exlegisladora, elegida en 2018 por el Partido Social Democrático (PSD), pierde sus fueros legislativos.

“La relación entre la diputada y su marido, según las conversaciones interceptadas, ya venía hace mucho tiempo en mal camino y mal manejada, hasta que llegó ese fin trágico”, dijo Leite.

Souza, de 60 años, fue imputada ante la justicia de Rio de Janeiro por haber planificado el asesinato de su marido, de 42 años, con quien tenía 55 hijos, entre naturales y adoptivos. Siete de ellos, así como una nieta, habrían sido cómplices del crimen por disputas de dinero y poder, según la Fiscalía.

La exdiputada gozó de su libertad gracias a su inmunidad parlamentaria, pero desde octubre de 2020 fue obligada por la justicia a usar una tobillera electrónica.

“Cuando el tribunal me absuelva, cuando ustedes se vayan a dormir, se van a arrepentir de haber condenado a una persona que aún no fue juzgada”, se defendió Souza en el plenario.