(ADNSUR) - La Justicia de Chubut destacó la reciente condena en el caso del hombre que fue condenado a prisión por haber abusado de sus tres nietas menores de edad ya que los jueces resaltaron "el rol del entorno en dar crédito al testimonio de las víctimas" además de "contenerlas y acompañarlas en el proceso de realizar la denuncia para esclarecer los hechos".

Un tribunal destacó el rol de la familia y el entorno de tres menores de edad abusadas sexualmente por su abuelo, en cuanto a dar contención y acompañar a las víctimas para poder denunciar el caso y lograr una condena para el acusado.

Los jueces Gustavo Castro, Mirta del Valle Moreno y Daniel Camilo Pérez dictaron sentencia en una causa e impusieron una pena de 20 años de prisión a un hombre de 79 años por haber abusado sexualmente de tres nietas.

En su voto, Moreno hizo especial énfasis en “la fortaleza, la entereza de ambos padres de las niñas, quienes conmocionados y atravesando una fuerte crisis personal en la que confluyen la rabia, deseos de venganza, fuertes sentimientos de culpa, ante los terribles y espantosos abusos que sufrieron sus hijas, no dudaron en ningún momento de los dichos las niñas, creyeron en sus hijas, a pesar del tiempo y la distancia, y a pesar de ser el abuelo el agresor sexual de las niñas”.

Para la magistrada, según destacó la Agencia de Comunicación Judicial de “ambos padres han cumplido un rol importantísimo en la recuperación y fortaleza de ambas jóvenes hoy -niñas por aquel entonces- para poder sobrellevar y afrontar a su maltratador sexual”.

Asimismo sostuvo que en estos casos “la reacción del entorno desempeña un papel fundamental. El apoyo parental, dar crédito al testimonio del menor y protegerlo, es un elemento clave para que las víctimas mantengan o recuperen su nivel de adaptación general después de la revelación. Probablemente la sensación de ser creídos es uno de los mejores mecanismos para predecir la evolución a la normalidad de los niños víctimas de abuso sexual”.

El fallo recuerda que en casos de violencia sexual, la Corte Interamericana ha establecido que "las agresiones sexuales se caracterizan, en general, por producirse en ausencia de otras personas más allá de la víctima y el agresor o los agresores. Dada la naturaleza de estas formas de violencia, no se puede esperar la existencia de pruebas gráficas o documentales y, por ello, la declaración de la víctima constituye una prueba fundamental sobre el hecho”.

Los tres jueces destacaron el carácter "espontáneo y  sincero" de las jóvenes abusadas.

“La coherencia interna del relato de la menores se ve absolutamente corroborado, se caracteriza además por la persistencia de sus dichos".