BARILOCHE (ADNSUR) - Un vecino de Villa Mascardi denunció a los integrantes de la denominada Lafken Winkul Mapu por la tala de árboles en el Parque Nacional Nahuel Huapi y por provocar daños, otra vez, en la Escuela Nacional de Guardaparques.

Diego Frutos, vecino que mantiene un enfrentamiento con dicha colectividad por la ocupación ilegal de terrenos y que fue atacado la semana pasada, volvió a alertar sobre una situación que continúa y que, según expresa, está cada vez peor. “Todos los días siguen incendiando, quemando, robando, causando destrozos”, indicó.

Según contó, el domingo pasado recorrió el “bosque nativo del Parque Nacional Nahuel Huapi” y mostró troncos tirados o bases sin copa: “Esto es la resultante de los cortes de leña que hacen todas las noches el grupo de encapuchados al que ustedes asisten y que siguen dejando que avance”, dijo el hombre en un mensaje dirigido al Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié, y al presidente de la Administración Nacional de Parques Nacionales (APN), Daniel Somma.

“Todas las noches salen a talar con las motosierras, muchas de las cuales nos robaron”, aseguró Frutos a Infobae. En otro de los videos que filmó con su teléfono celular se ve el humo saliendo desde adentro de la Escuela de Guardaparques. Se trata de un espacio en el que antiguamente se ubicaban las instalaciones del ex Hotel Mascardi y que la Administración de Parques Nacionales mejoró con una inversión de $28 millones para albergar a los aspirantes a dicha carrera.

“Adentro están martillando, siguen sacando los palos, se están llevando los tablones y las maderas”, dice el vecino en la grabación. Y cuenta desde el otro lado del teléfono: “Hoy a la mañana pasé por ahí, asistido por la Policía porque me estaban esperando en la ruta para apedrearme”.

La denuncia

Fuentes de Seguridad nacional subrayaron, en cambio, que “no hay ningún tipo de inconveniente” en la Escuela de Guardaparques. “No hay focos de incendio en ningún sector, el Jefe de Escuadrón está en el lugar recorriendo al igual que otra patrulla por la RN 40, y no se observa nada. El único humo que se observa es el de una chimenea que se encuentra entre las ruinas del predio de gas del Estado, pero que es habitual ya que es usado para cocinar por parte de las personas que viven allí”, sostuvieron.

En medio de la situación, Frutos, que es presidente de la Junta Vecinal de Villa Mascardi, cuestionó a las autoridades por la falta de respuestas que ellos esperan: “Siguen avanzando sobre nuestras fracciones privadas, sobre nuestras casas. Incendian, destruyen el bosque nativo y no les importa. El Gobierno no está haciendo nada por sacarlos; al contrario les trae insumos y los están abastecimientos para que puedan estar cómodos. Y ellos en su derrotero siguen avanzando sobre nuestras propiedades”.

También se refirió a un encuentro que mantuvo con el ministro Cabandié en la localidad de El Hoyo, donde ambos estuvieron por los incendios que afectaron a Chubut y Río Negro. Frutos afirmó que el funcionario “puso en duda” la titularidad de los terrenos de los denunciantes. “Dice que hemos obtenido las tierras de forma ilegal”, señaló. Por eso, aseguró que viajará hacia Buenos Aires para “llevarle mi escritura publica notarial abalada por el Estado y así mostrarle que soy el verdadero dueño de La Cristalina”.

“El General Perón fue el que vendió estas fracciones oportunamente y hubo que pagarlas como corresponde. Yo soy tercer dueño”, agregó el vecino en esa línea.

Frutos visitó el domingo a la Lof Wiritray, "la verdadera comunidad mapuche, la que está hace más de 100 años, con quienes convivimos de forma natural con los vecinos y tenemos una relación fraterna"

Desde hace tiempo, la comunidad Lafken Winkul Mapu se instaló en un predio de seis hectáreas lindero a la casa de Frutos y desde entonces inició un avance hacia los lotes cercanos, provocando ataques vandálicos, incendios y daños irreparables.

Uno de los hechos recientes ocurrió la noche del viernes pasado. Se trató de un acto intimidatorio: los usurpadores le dispararon a Frutos para amedrentarlo y que abandone su hogar. En ese momento, el hombre estaba haciendo unos arreglos en el alambrado perimetral de su vivienda cuando de repente sintió dos explosiones muy fuertes. “Fueron dos estruendos que me dejaron los oídos zumbado. Como para que te imagines, la Policía los escuchó estando a dos kilómetros de distancia. No sé sobre armas pero debe haber sido una potente”.

“Salí corriendo y me refugié en la casa de al lado. Pedí en el grupo que tenemos con los vecinos que llamaran a la Policía. Pero ellos tenían orden de estar en la ruta y desde ahí no pudieron ver nada”, continuó su relato.

Fuente: Infobae