El presidente de la Nación, Alberto Fernández, está acusado de los delitos de "tráfico de influencias", "exacciones ilegales" y "negociaciones incompatibles con la función pública". También pidieron que se investigue al ministro de Trabajo, Claudio Moroni.

La causa quedó a cargo de la jueza federal María Eugenia Capuchetti, del Juzgado Federal N°6, cuyo fiscal deberá resolver si impulsa la investigación o la desestima.

El peluquero de Alberto Fernández, Marcelo Cuggini, era uno de los que visitaron la Quinta de Olivos en plena cuarentena de coronavirus y aseguró que el Presidente le propuso armar una fundación para recibir subsidios del Gobierno. 

Eso "constituye una negociación incompatible con el ejercicio de sus funciones", plantearon en la denuncia Ricardo Benedetti y Jimena Castiñeira Arce, en representación de la agrupación Equipo Banquemos, que integra Juntos por el Cambio.

Además, señalaron que Fernández lo derivó a Cuggini con el ministro Moroni, "para poder ir gestionando la operación, quien si bien puede ser cierto que no se haya consumado el pago, sí se llegó al dictado de la Resolución que se lo concedía, habiéndose con esto consumado el tráfico de influencias y exacciones ilegales", afirmaron Benedetti y Castiñeira Arce en su denuncia.

Esa gestión presidencial derivó en la asignación de un subsidio por $599.869 según detalla Clarín, el 16 de julio de 2020, a la Fundación Marcelo Cuggini, sin ningún antecedente en sus actividades como Fundación, cuyo presidente es el peluquero de Alberto Fernández y su secretario es el hijo del peluquero.

El peluquero mencionó en una entrevista por TN que le comentó al Presidente que " recibía muchas consultas para ver si había becas. Y le comento a Alberto (Fernández). 'Alberto, mirá, me está pasando esto'", y le respondió: “¿Y por qué no te armás una fundación? Yo te ayudo, te doy unos subsidios”.

Y añadió Cuggini: "Me dijo 'hablá con Moroni'. Entonces, hablé con Moroni, hice los deberes como todo el mundo. Esa fue la ayuda", concluyó.