Martina tenía 6 años cuando su padre la golpeó más de 20 veces y le cortó el cuello con un cuchillo. Era abril de 2019. Durante el juicio, en el que se declaró culpable, confesó que la mató por "la discapacidad que presentaba la niña y el sufrimiento que la condición de su hija le provocaba", relató el fiscal Axel Williams.

Este lunes el tribunal declaró culpable de forma unánime a Manuel Antonio Ávila por el crimen de su hija Martina. El jueves se hará la audiencia donde se dictará la pena. La única prevista por este delito es prisión perpetua. 

EL CASO

Martina fue asesinada el 13 de abril de 2019. Los policías que vieron la escena la describieron como “atroz”. El cuerpo de la niña estaba tendido sobre un charco de sangre. 

El fiscal Daniel Báez detalló que “la menor tenía entre 23 y 24 lesiones por golpes, fractura de cráneo y un corte profundo en el cuello que le cortó la laringe y llegaba casi hasta la columna”. “Iba a morir de todas formas con los golpes en el cráneo” aseguraron los forenses.

Ávila fue detenido esa noche. “Policía lléveme preso, maté a mi hija”, gritaba mientras pateaba la puerta de su vecino.

EL JUICIO

Los fiscales Daniel Báez y Alex Williams llevaron adelante la acusación por “homicidio agravado por el vínculo”. El delito tiene prevista una pena única de prisión perpetua para quien mate a un descendiente.

El defensor público Diego Trad, por su parte, sostuvo que fueron “circunstancias extraordinarias” de atenuación y que “la mató para evitar el sufrimiento de la niña”. De esta forma buscaba que la pena sea entre 8 y 25 años. Sus argumentos fueron descartados por el Tribunal.

El veredicto de los jueces Horacio Daniel Yangüela, Patricia Reyes y Marcela Pérez se conoció pasado el mediodía, y en forma unánime lo declararon penalmente responsable del homicidio.

“La niña presentaba un retraso madurativo, pero no sufría por su enfermedad. Se advierte que su accionar no fue altruista ni desinteresado, como intentó afirmar”, aseguraron los jueces para declararlo culpable. El jueves se pedirán las penas, que por este delito es la de prisión perpetua.