El tribunal integrado por los jueces Stella Eizmendi, Patricia Reyes y Horacio Yangüela declaró a Néstor Antonio Rojas autor penalmente responsable del delito de homicidio en ocasión de robo, por el hecho ocurrido en Puerto Madryn el día 2 de mayo de 2019 y en el cual resultara víctima el jubilado Lorenzo González Ibarra.

Rojas, de 24 años y apodado “El Ñoño”, deberá enfrentar ahora la etapa de cesura de pena en la cual se debatirá la pena a imponer por el tribunal del juicio oral y público que se viene desarrollando en la ciudad portuaria.

La víctima murió a raíz de la falla multi orgánica ocasionada por una puñalada en el abdomen que recibió por parte de Rojas, y pese a haber recibido asistencia médica falleció en el hospital de Puerto Madryn.

Según la resolución del tribunal, ni el crimen ni la autoría del mismo en manos de Rojas fueron cuestionadas por la defensa de Néstor Antonio Rojas, siendo suficiente la prueba presentada por la fiscalía y a la cual ha adherido la querella.

Además del informe de los médicos forenses respecto a la herida sufrida por González Ibarra y su posterior fallecimiento, los magistrados tuvieron en cuenta la declaración de la esposa del fallecido.

La mujer contó que el imputado logró ingresar “al interior de la vivienda la noche del 2 de mayo de 2019 tras trepar una reja, saltar a un balcón, donde rompió un cristal de la ventana de la habitación contigua a la del matrimonio, y se dirigió a la habitación donde ella y su esposo estaban prestos a descansar, y tras pedirle dinero, el que le fue entregado por el jubilado, extrajo el arma blanca que tenía entre sus ropas asestándole un puntazo certero en la zona abdominal derecha”.

La mujer indicó a los jueces que antes de apuñalarlo, el agresor le dijo a su esposo “Que pará, llamá la ambulancia que te doy un puntazo” y acto seguido lo atacó con un arma blanca, para luego irse del lugar. Un retrato hablado al personal de investigaciones policiales y el posterior procedimiento de cotejo de huellas dactilares mediante el sistema AFIS permitieron dilucidar la identidad de Rojas, a lo que se sumó posteriormente el hallazgo de una billetera con documentación de la víctima en una zona aledaña.

Más allá del cuestionamiento de la defensa a la declaración de la pareja del jubilado, los jueces consideran que el testimonio “cotejado con el resto de los elementos cargosos no ha sido desvirtuado con elementos de descargo que lo pongan en duda, que a la vista de este tribunal ha resultado sincero, espontáneo y sin contradicción alguna, manteniendo coherencia interna y externa”.

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!