COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Si algo caracteriza a los días que corren en la política chubutense son las especulaciones, las operaciones y las contraoperaciones políticas de dirigentes que arman estrategias electorales para 2021 con la mente puesta en 2023. En ese escenario complejo, en el que los quinchos se convierten el lugar ideal donde se cocinan a fuego lento las alianzas y las traiciones, vuelve a recobrar protagonismo un nombre que a nadie pasa desapercibido, especialmente en Comodoro Rivadavia: se trata de Cristóbal López, quien nunca rompió sus vínculos con las figuras más encumbradas del kirchnerismo.

Desde hace tiempo, el hombre fuerte de los casinos viene siguiendo todo lo que ocurre en su territorio, al que vuelve todas las semanas para compartir con su familia y amigos en su casa de Rada Tilly. Más allá de las vicisitudes que debió sufrir durante el gobierno de Mauricio Macri, que le costaron meses de libertad, López nunca dejó de trabajar pensando en algo que lo obsesiona, ya que más allá de su habilidad para los negocios, es un apasionado de la política. En estos momentos, su gran batalla pasa por lograr que Comodoro Rivadavia mantenga su rol de liderazgo político, y que no lo pierda ante el valle y la nueva ola de dirigentes oriundos de Puerto Madryn.

Luego de enterarse del encuentro entre Mariano Arcioni, Juan Pablo Luque y los hermanos Ricardo y Gustavo Sastre de hace dos semanas, López organizó este domingo otra reunión política de pesos pesados, pero esta vez, sin la presencia de figuras del gobierno ni de otra pertenencia que no fuera la ciudad petrolera.

Arcioni, Luque y los hermanos Sastre se reunieron hace dos semanas.
Arcioni, Luque y los hermanos Sastre se reunieron hace dos semanas.

La arenga del empresario pasa por defender los intereses de la zona sur, y no ceder un palmo al avance político y empresario de Puerto Madryn, como cabeza de una zona a la que siguen definiendo con la palabra de siempre: el valle. Comodoro contra Madryn, algo que ya se analizó en ADNSUR, pugnan por el poder político y económico. Y ése fue el eje del encuentro desarrollado este domingo en la ciudad petrolera por la figura convocante, Cristóbal López, quien logró sentar en la mesa al intendente Juan Pablo Luque, al presidente del PJ, Carlos Linares, al líder petrolero Jorge “Loma” Ávila, al líder de Camioneros, Jorge Taboada, y a otros representantes de gremios de la zona sur, como la Uocra.

Por supuesto que no por casualidad, no estuvieron convocados ni Arcioni, ni Sastre, ni tampoco otros dirigentes peronistas de otra zona de la provincia. En esa reunión se habló de buscar la unidad, con el convencimiento de que al PJ unido nadie le puede ganar. “Al peronismo unido no se le puede ganar, pero si no logramos unirnos, iremos a lo mismo que las últimas veces: a tirarnos a la pileta por tirarnos”, graficó uno de los dirigentes que merodearon el encuentro.

Con esa finalidad, se habló de varios nombres de potenciales candidatos, y se armaron en el aire todos los rompecabezas posibles para llegar a una lista que asegure un triunfo al Frente de Todos, y le pueda garantizar a la vicepresidenta Cristina Kirchner la permanencia de las famosas dos bancas en el Senado, que están asignadas a quien obtenga el primer lugar en las próximas elecciones.

VUELTA AL RUEDO

El nombre de López viene sonando hace rato en los comentarios del microclima político, que en algunos casos especularon con su apetencia de ser él mismo candidato en las próximas elecciones. Estamos en condiciones de adelantar que de ninguna manera pasa por la cabeza del empresario del grupo Índalo esa intención, lo que no quiere decir que esté alejado de la vida política. Todo lo contrario, que no vaya a figurar en ninguna boleta no quita que tenga una enorme injerencia ya desde ahora, varios meses antes, en el armado estratégico, jugando fuerte como “operador del mundo peronista”.

Cristóbal López metido de lleno en el armado político del PJ en Chubut: la pelea regional contra el valle en su punto más alto

Con varios proyectos en mente como el objetivo de comenzar a formar nuevos cuadros políticos, López demuestra que no está dispuesto a ceder protagonismo, y busca erigirse ante el gobierno nacional como un hombre de consulta y de peso decisivo en la estrategia electoral del justicialismo chubutense. Siempre tuvo cercanía con Juan Pablo Luque, aunque los más cercanos reconocen que hubo un período de enfriamiento durante el período en que López estuvo privado de la libertad en Ezeiza.

Las reuniones de Luque con los Sastre habrían despertado una luz de alarma en el empresario comodorense, quien habría visto la necesidad de “reforzar” conceptos con dirigentes de su ciudad, a quienes remarcó que no se puede regalar nada. Y por supuesto, al enumerar a los participantes no se puede dejar de mirar otras fotos en el tablero peronista de las últimas horas. Por ejemplo, la que mostró en Puerto Madryn días atrás a los hermanos Sastre con el dirigente peronista comodorense José Glinski y con dos dirigentes gremiales fuertes del valle, como son Héctor González de Luz y Fuerza, y Alfredo Béliz, de Empleados de Comercio.

Claramente, las fichas se van acomodando de a poco, y si bien la relación entre Cristóbal y Luque no está pasando por el mejor de los momentos, tienen intereses en común, y el empresario sabe que el actual intendente es la principal figura que existe de cara a 2023 si se pretende que Comodoro Rivadavia vuelva a ubicar a un gobernador en el sillón de Fontana 50.

Cristobal López sabe que el actual intendente de Comodoro es la principal figura que existe de cara a 2023 para ocupar la gobernación.
Cristobal López sabe que el actual intendente de Comodoro es la principal figura que existe de cara a 2023 para ocupar la gobernación.

EJE PETROLERO

Y si hablamos de planteos regionalistas y pugna por intereses económicos, hay un dato insoslayable: uno de los temas abordados en la reunión de referentes políticos de este último domingo, tuvo como inevitable eje la cuestión petrolera, ya que el empresario Cristóbal López habría advertido que se requiere representantes en el Congreso de la Nación que puedan dar una fuerte discusión, por ejemplo, en torno a la nueva ley de Hidrocabruros que impulsa el gobierno de Alberto Fernández

“Hay sectores dentro del peronismo de la provincia que no les interesa el tema petrolero”, se sinceró uno de los partícipes del cónclave, al reseñar algunos de los tópicos abordados en el encuentro. “Más allá de quienes sean los candidatos, que se tendrán que definir a partir de las encuestas y los que estén mejor posicionados, no podemos ir sin una idea clara de este tema que es central para nuestra provincia, del que se habla en muchas provincias del norte y nuestros legisladores ni siquiera hablan del proyecto, que el gobierno nacional envió dos meses antes de la pandemia y por el que hoy ya se discuten modificaciones”.

En sintonía con lo planteado públicamente por el debate minero, López habría puesto el acento en la discusión de la renta indirecta que genera la actividad, como lo vinculado a la contratación de empresas regionales, en un circuito en el que el empresario devenido en actor político tiene fuertes posiciones en la cadena de valor. Tiempo atrás ya había dado señales de esa inquietud, al cuestionar varias decisiones de operadoras que avanzaron contratando a empresas subsidiarias.

Aunque el eje fue eminentemente político, con las reiteradas menciones a la cuestión de la “unidad del peronismo”, el tema petrolero estuvo presente en la reunión y no sólo de un modo tangencial: a la hora de definir el perfil de los candidatos a ocupar bancas en la Cámara de Diputados y de Senadores, se apuntó a pensar los ejes de discusión que deberán defender los representantes.

Para evitar especulaciones, se aclaró asimismo que desde el sector petrolero no hay ambiciones en torno a candidaturas. En ese sentido, la postura del sector referenciado por Jorge Ávila es la de seguir con los pies dentro del plato del gobernador Mariano Arcioni, por lo que si no hubiera acuerdo para unificar al peronismo y al gobierno provincial, que muchos entienden como la vía para vencer a la oposición en las próximas elecciones, este sector se mantendrá en apoyo a los candidatos del Chusoto.

ESPECULACIONES POR DOQUIER

Ya lo venimos expresando desde hace tiempo, lo único que obsesiona a la clase política pasa por el armado de las listas para disputar las próximas elecciones legislativas dentro de cuatro meses, pero además con la cabeza puesta en la pelea para 2023, con un gobernador en ejercicio como Arcioni que se sabe no podrá presentarse para repetir un nuevo periodo.

Con ese norte por delante, el panorama que tiene que enfrentar el PJ es muy complejo, porque tiene el desafío de dejar atrás diferencias fuertísimas que separan desde hace años a sus principales dirigentes. La experiencia reciente marca que el peronismo perdió las elecciones de 2013, 2015, 2017 y 2019, y que si los protagonistas siguen alentando sus históricas divisiones, es probable que en 2021 pueda volver a ocurrir lo mismo.

A las internas feroces que no fueron superadas por egos propios, se suman las disputas de intereses regionales, entre zonas poderosas que no están dispuestas a ceder un palmo. Esa puja con discursos localistas embarulla aún más el clima ya de por sí enrarecido que vive el peronismo, con un gobierno nacional que presiona para no ceder bancas a la oposición.

Esto da lugar a todo tipo de listas que se tejen y destejen todos los días. Nombres de hombres y mujeres que vuelan de un lado a otro, con candidaturas testimoniales y primeros suplentes que dan para todo tipo de conjeturas. En el medio, circulan encuestas de todo tipo y color, que en general avizoran una batalla difícil y cuesta arriba para el justicialismo.

En medio de toda esa tormenta perfecta, aparece nuevamente con mucha presencia la figura del empresario Cristóbal López, quien nunca perdió su influencia entre la dirigencia peronista, especialmente de la zona sur. La relación con el gobierno de Arcioni es casi inexistente en estos momentos, y este armado permite pronosticar que aún será más imposible todavía que se llegue a una lista de unidad, que si bien pregonada desde Buenos Aires, está totalmente descartada por todos los actores locales que fueron consultados, tanto de un lado como del otro.