SANTIAGO (ADNSUR) - En el marco del segundo día de un nuevo paro nacional en Chile, en medio de protestas en todo el país, la capital volvió a llenarse de gente en las calles enfrentándose a las fuerzas de seguridad. Fue en ese contexto que miles de personas se concentraron en Plaza Italia, en el centro de Santiago, donde se produjeron disturbios y se destrozaron las puertas de una estación de metro para armar barricadas.

La Policía dispersó las manifestaciones con gases lacrimógenos y carros lanza agua. Ocurrió en medio de la tensión por el informe de la organización Human Rights Watch (HRW), que denunció "graves" violaciones a los derechos humanos por parte de la Policía y recomendó una reforma de la institución.

Mientras tanto, en horas de la noche, encapuchados saquearon e incendiaron un hotel y una oficina pública de la ciudad de La Serena (norte), mientras que en Iquique (norte) robaron un supermercado y también fue quemado el periódico El Líder del puerto de San Antonio (centro). Según detalló La Nación, en Valparaíso, en tanto, algunos grupos provocaron incendios.

Tras ser saqueado durante la tarde, fue incendiado el Hotel Costa Real de la Serena. El fuego comenzó por la noche, cuando al menos 50 encapuchados ingresaron, destrozaron el lugar, asaltaron al personal y prendieron fuego el segundo piso, según detalló diario BioBio.  

Bomberos tuvieron que rescatar a siete huéspedes hospedados en el tercer y cuarto piso. Uno de los dueños del hotel lamentó lo sucedido y dijo que no hubo heridos.

40 días de crisis

Desde el inicio del estallido el 18 de octubre por la suba del boleto del metro y por la creciente desigualdad social, en Santiago, que tiene una población de unos 7 millones, los centros comerciales cierran más temprano y el metro funciona con cronograma especial. Sin embargo, tras más de un mes de protestas, 67% de los chilenos apoyó mantener las movilizaciones.

Mientras tanto, el acuerdo en el Congreso para reemplazar la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) arrancó con optimismo hace más de una semana, pero la tensión a raíz de las protestas, los incendios y los saqueos opacan el avance.