PUERTO DESEADO (ADNSUR) - Otra vez Puerto Deseado es noticia nacional por un hecho que conmociona al país. Luego que dos hombres violaron a una mujer y mataron a su hijo de 4 años para esconder las pruebas, otra vez la tragedia enluta a esa localidad de Santa Cruz.

Este viernes, un joven de 21 años le disparó a quemarropa a Ricardo Soto, un agente de Prefectura que realizaba un control de rutina en el marco del cumplimiento del aislamiento obligatorio.

Según confirmó la Opinión Austral, esta mañana le harán la autopsia al cuerpo del prefecto, quien falleció en el hospital de esa localidad cuando era atendido.

Mientras tanto, también se conocieron nuevos detalles del caso. Según se confirmó el joven había salido de su casa unos minutos antes, alterado, y armado con una pistola y siete cartuchos. 

Espinoza no tenía antecedentes. Eran alrededor de las 16:00 cuando caminaba por la calle Capitán Oneto y se encontró con el control de las fuerzas armadas. El joven llevaba una pistola 11.25 sin registrar, y le habría disparado  por la espalda al prefecto, sin darle tiempo de reacción.

El joven huyó del lugar y la persecución se extendió por varias cuadras. Espinoza intentó ocultarse en una casa pero no pudo. También buscó refugio en el gimnasio municipal y tomó a una persona de rehén. En el intercambio de disparo con las fuerzas armadas se le habría trabado la pistola y en ese momento recibió un disparo en el pecho. Junto a su cuerpo se encontraron otros seis cartuchos de bala. 

La causa está siendo instruida por el juez Oldemar Villa y se espera que este sábado se tomen declaraciones para conocer más detalles del caso y los motivos del ataque al prefecto.