COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – La Justicia le dictó 13 años de prisión a  Gustavo Martínez por el homicidio de Santiago Blanco ocurrido el 5 de agosto de 2014 en la vivienda de la víctima. Martínez había sido condenado en primera instancia a cuatro años y seis meses, pero luego de la apelación de Fiscalía y del Superior Tribunal se dio lugar al replanteo que concluyó con la pena superior a los diez años.

Crimen de Santiago Blanco: le dieron 13 años de cárcel a Martínez

El crimen de Blanco ocurrió en su casa del barrio Roca y si bien Gustavo Martínez había sido condenado a cuatro años  y seis meses de prisión, se presentó un recurso al Superior que le cambió la calificación y por ende la pena.

El tribunal resolvió otorgarle 13 años de prisión por el delito de “homicidio en ocasión de robo”. Además, se confirmó que el detenido mantendrá prisión preventiva por seis meses hasta que quede firme la condena.

Por el homicidio, también se encuentra detenido Lucas Avila Maya quien ya fue condenado a 17 años de prisión por el asesinato.

CAMBIO DE CALIFICACIÓN Y PENA MÁS SEVERA

Tras la presentación de un recurso de impugnación extraordinaria por parte del Ministerio Publico Fiscal ante el Superior Tribunal de Justicia en noviembre de 2015, solicitando una pena más severa, en septiembre de 2016 se hizo lugar a la petición y Martínez fue condenado por el delito de homicidio en ocasión de robo en calidad de coautor.

En este marco, el Superior dispuso el reenvío de las actuaciones para que se concrete una nueva audiencia de imposición de pena. La misma se concretó este miércoles y el Tribunal definió una pena de 13 años de prisión para Martínez y seis meses de prisión preventiva hasta que quede firme la condena.

EL ROBO A LA FAMILIA BLANCO

El hecho por el cual se lo condenó a Martínez ocurrió el 5 de agosto de 2014. Días anteriores, los tres imputados, Gustavo Martínez, Mariela Martínez y Lucas Ávila Maya, habrían preparado el robo. Aquel día llegaron a la casa de la familia Blanco, entraron por la parte trasera y sorprendieron a sus ocupantes en su interior exigiéndoles que les entregaran dinero.

La señora de la casa comenzó a gritar provocando que su marido se despertase, éste tomó un arma de fuego que guardaba y se dirigió al lugar donde se desarrollaba el suceso. Al observar que su esposa e hijo estaban siendo intimidados por los agresores les gritó provocando que Martínez y Ávila Maya comenzaran a disparar al menos en cinco oportunidades con las armas que llevaban en dirección a las víctimas, haciendo lo propio Blanco al menos en una oportunidad, impactando los disparos efectuados por los agresores en el padre del fallecido, su esposa en su pierna derecha y Santiago Blanco en su abdomen.

En el intercambio de disparos Gustavo Martínez fue alcanzado por un proyectil que impactó en su abdomen pero logró retirarse mal herido del inmueble, logrando darse a la fuga del lugar en un rodado. Producto de las lesiones causadas por los coautores mencionados Santiago Blanco perdió posteriormente la vida. Seguido al hecho dejan a Gustavo Martínez herido en el Hospital; y Mariela Martínez y Lucas Ávila Maya huyen con identidades apócrifas hacia Mendoza, donde finalmente fueron detenidos.