CAPITAL FEDERAL - La causa por el crimen de Fernando Baéz Sosa ocurrido a mediados de enero a la salida de un boliche en Villa Gesell continúa con su investigación. En los últimos días, la defensa de los rugbiers liderada por Hugo Tomei pidió la prisión domiciliara para los ochos detenidos, que se encuentran en el penal de Dolores. 

Mientras este jueves los jóvenes se probaron las tobilleras electrónicas, en las primeras horas de la tarde del viernes el Servicio Penitenciario Bonaerense confirmó que las casas de los detenidos están aptas para habitar con este tipo de dispositivo.

El informe se presentó ante el Juzgado a cargo del juez de Garantías David Mancinelli y, según publica Radio Mitre, aunque todavía el magistrado no comunicó su decisión, es un hecho que se está analizando la prisión domiciliaria para cada uno de los jóvenes rugbiers de Zárate a pesar de que este beneficio es concedido únicamente “a las embarazadas, madres con hijos menores de 5, mayores de 70 años o enfermos terminales”, según el artículo 159.

No obstante, si se verifica que “no hay peligro de fuga o de entorpecer la investigación” la Justicia podría concedérselo. 

 Mientras tanto, resta conocer los resultados de las pericias psicológicos y ambientales.

Por el crimen de Fernando Báez Sosa se encuentran detenidos en el penal de Dolores Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Blas Cinalli, Luciano y Lucas Pertossi, Matías Benicelli, Ayrton Viollaz y Enzo Comelli. Los ochos rugbiers están acusados de ser coautores del delito de “homicidio doblemente calificado por alevosía y por concurso premeditado de dos o más personas”.

En tanto, Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi permanecen en libertad pero imputados en la causa de ser “partícipes necesarios”.

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