COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Quien fuera testigo clave en el juicio por el homicidio de Anahí Copa, la joven que murió mientras amamantaba su bebé en una habitación por una bala perdida, se retractó y aseguró que su testimonio que permitió dichas condenas fue producto de la “presión de la Brigada y de la Fiscalía”. “Me prometieron gestionarme una vivienda. Estoy muy arrepentida porque dejé preso a un chico”, dijo.

“Es imposible que yo salga a cerrar el portón si están baleando mi casa; estuve muy presionada por la Brigada y la Fiscalía. Me hicieron poner una patente que no dije porque no la vi, si aparte era de noche y en la calle no hay iluminación... ni siquiera me dieron copia de mi declaración, estoy arrepentida y hay gente inocente presa por esto”, expresó la mujer.

Se trata de la testigo de identidad reservada clave en el homicidio de la joven Anahí Tamara Copa, la joven de 21 años que a eso de la 1:40 del 8 de diciembre del año pasado descansaba en su cama mientras le daba de amamantar a su pequeño bebé de escasos meses y resultó víctima de un disparo que estaba dirigido a un domicilio vecino, residencia de la familia Nieves, cerca de “La saladita” del barrio Quirno Costa.

Durante el juicio, la testigo contó que salió de su casa a cerrar el portón y luego observó la aparición de un automóvil Volkswagen Gol color blanco y ubicó al ahora condenado Rodrigo Soto como la persona que desde el lado del acompañante sacaba medio cuerpo y efectuaba los disparos.

“Después de los disparos, yo quedé muy asustada; me entró mucha policía y yo estaba con mi nena de 2 años y me dijeron que me iban a llevar presa. Si hay algo que no quisiera nunca es ir presa. Me llevaron a la Brigada, me hicieron declarar cosas que no dije y ahora un inocente fue condenado por mis dichos. Esto me tenía muy mal y tenía que descargarme...”, señaló la testigo en diálogo con Crónica.

La mujer es una joven madre de una niña actualmente de tres años cuya identidad se reserva.

DOS CONDENADOS EN DOS INSTANCIAS

Se trató de uno de los hechos policiales más conmocionantes ocurridos cuando finalizaba el 2015 y por el caso fueron condenados en primera y segunda instancia Rodrigo Soto (27) a una pena de 13 años de prisión y su consorte de causa Diego Serrano (24) a 12 años de prisión primero, la que se redujo a 11 años por parte de la Cámara Penal de esta ciudad cuando en septiembre último la integraron los Jueces Daniel Pintos, Guillermo Muller y Martín Montenovo, veredicto al que respondieron a los abogados defensores Alejandro Fuentes (abogado particular de Rodrigo Soto) y la defensora oficial Viviana Barillari por parte de Diego Serrano.

En su parte resolutiva, los Jueces ubicaron a Soto como autor material del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y a Serrano como partícipe primario del homicidio.

“ME PRESIONARON, ME PROMETIERON GESTIONARME UNA VIVIENDA...”

"Soto sacó la mitad del cuerpo por la ventanilla y comenzó a disparar. Yo me tiré al piso y parecía que los tiros iban hacia mi casa. Fueron varios disparos, cinco por lo menos. Después llegó la policía y fue para la casa de Copa", había dicho la joven, quien aseguró haber estado muy presionada por miembros de la Brigada de Investigaciones y la Fiscalía misma y que desde este organismo judicial incluso le prometieron gestionarle la entrega de una vivienda. “No me solucionaron nada, sigo viviendo en una casita de chapa con mi nena...”, lamentó la mujer.

La inocente víctima amamantaba a su bebé cuando recibió el disparo mortal que le salió por el pecho izquierdo del cual amamantaba al niño a quien el proyectil le rozó el rostro y le dejó una marca que podría llevar de por vida.

“Me presionó mucho la policía; estoy muy arrepentida de todo eso, porque dejé preso a un chico (Soto) que no tiene nada que ver en el caso y me animo a hablar ahora porque no quiero que un inocente esté preso por mi culpa y mañana (por hoy), quiero presentarme en la Fiscalía para que se aclare todo esto”, manifestó y agregó: “primero nos apretaron a nosotros queriéndonos echar la culpa y me hicieron poner que habían sido estos chicos Soto y Serrano, pero en esa declaración yo no firmé nada ni tampoco me dieron copia de lo que yo declaré, me llevaron a la fuerza y yo en esos tiempos estaba sola con mi nena que tenía dos años y medio”, reiteró la joven de identidad reservada.