CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Este lunes, con extrema violencia y en plena cuarentena, un grupo de 30 personas saqueó un supermercado chino en la ciudad de Pergamino. El proceso judicial por el hecho conformará una prueba testigo, quizá la primera, del comportamiento de la acción penal en un contexto social gravemente afectado por la pandemia del coronavirus en la Argentina.

Una treintena de personas participaron de este saqueo al negocio Siria de esa ciudad. La causa está caratulada "Robo en poblado y en banda". Las detenciones son inminentes. El fiscal Francisco Furnari (44) pedirá la prisión preventiva de los imputados. 

Fueron los vecinos que estaban comprando en el local, con los propietarios del comercio de apellido Lee, quienes lucharon contra los delincuentes para provocar la huida. Antes, los ladrones, se llevaron plata de la caja recaudadora, una moto y elementos varios.

Furnari considera que pusieron en riesgo la salud del vecindario. Presume que también transgredieron el artículo N° 205 del Código Penal, que reprime con prisión de seis meses a dos años, al que violare la cuarentena. El N° 202 es más gravoso aún porque prevé de tres a 15 años para quienes "propaguen una enfermedad peligrosa o contagiosa", detalla Clarín. 

Por esas evidencias, la fiscalía, además, remitió actuaciones al juzgado Penal Federal de Carlos Villafañe Russo, quien deberá acreditar la violación de ambos artículos. En ese punto, Furnari introduce como escenario las condiciones sociales extraordinarias afectadas por la pandemia: "La conducta (delictual) fue desplegada sobre locales que venden alimentos para la población en circunstancias de confinamiento social obligatorio". Introduce el riesgo sanitario que provoca el delito. Pero, además, incorpora la figura de "Peligro Procesal", que no tuvieron otros episodios recientes de saqueos en el Conurbano bonaerense. "Incurrieron en desobediencia de la obligación de permanecer en sus hogares. Eso constituye un claro indicio de fuga porque, del incumplimiento a la orden restrictiva del movimiento (ambulatorio), se puede inferirse razonablemente que lo hará en el futuro ante una manda judicial (de detención)". De esa apreciación objetiva surgirá el pedido de prisión preventiva. En esa instancia, para la aprobación del juez de Garantías, Julio Caturla.

De cumplirse las presunciones de Furnari y luego de Villafañe Russo, los integrantes de "la banda" de Pergamino terminarían presos por varios años, algo que representaría una vuelta de rosca en el juzgamiento de este tipo de conductas.

Hace poco, el ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, pareció quitar entidad a estos hechos que ahora son evaluados por magistrados. "Hay un comportamiento responsable de la sociedad en cuanto a mantener el orden, excepto por algunos 'borrachines' que no entienden y entran a supermercados para llevarse cuatro cajas de vino. Pero no hubo saqueos", explicó el funcionario.

Las autoridades de la Provincia explican que se trata de hechos aislados, esporádicos, no sistemáticos y que no responden a una organización previa.

El saqueo en la legislación argentina resulta inexpresivo para identificar un delito. Distinto es lo que ocurre por ejemplo en Chile, que desde febrero de este año –por los actos de violencia callejera- se aplica bajo ese nombre. Pero en Argentina todos saben de qué se trata. Los hubo en el corralito, aún con estado de sitio. Y remiten a otros antecedentes como aquellos de 1989, durante la gestión de Raúl Alfonsín, en medio de la hiperinflación.

El viernes anterior, la misma fiscalía detuvo a dos personas que habían ingresado por la noche a una despensa de barrio. También intervinieron los vecinos para la detención.

El intendente Javier Martinez atribuye responsabilidades por el asalto al supermercado chino a jóvenes de “un barrio duro”, Villa San José. El alerta se desplaza desde el Interior al Conurbano, donde con el AMBA concentra el 70% de los infectados por el Covid-19.

Como se observa, hay algo más que el quebranto de las medidas ordenadas por el Decreto de Necesidad y Urgencia 260/2020 de la presidencia de la Nación. Por eso preocupa un escalamiento de este tipo de episodios. Hace unos días, en La Plata, seis delincuentes robaron bebidas alcohólicas, alimentos y cigarrillos de un supermercado en Tolosa. Más tarde fueron aprehendidos.

Otros similares ocurrieron en plena cuarentena, en Quilmes, Ensenada y San Martín. Alguno de ellos muy peligrosos. Un grupo comando, integrado por al menos ocho asaltantes que tenían armas largas, robó una sucursal del supermercado mayorista “Makro”, en Ituzaingó. Se llevaron dinero de las cajas de atención al público y de los clientes que se encontraban en el lugar. En el hecho, al menos dos vigiladores privados sufrieron heridas a raíz de los golpes recibidos.

En La Matanza una veintena de personas lograron ingresar a un supermercado de la cadena Vital para saquearlo. Ocurrió en la ruta 3 km 26 y tuvo como consecuencia un policía herido con quemaduras en el abdomen. Le habían arrojado una bomba molotov.

En el mismo municipio, en la calle Tres Cruces al 3200 de Rafael Castillo, un supermercado chino también fue saqueado. Se llevaron sólo mercadería.

La mayoría de las carátulas se conformaron como "Robo Simple Consumado". Ahí reside la innovación "Pergamino". La caracterización de "robo en poblado y en banda", más la definición de "Peligro Procesal" que requiere la necesidad de prisión preventiva, incorpora elementos novedosos. Las normativas por la pandemia y los riesgos sanitarios resultan los condicionantes de estos expedientes, detalla el mismo diario. 

La asociación ilícita para la treintena de personas buscadas en Pergamino quedó a un paso. El intendente Martínez dice estar seguro que "no fue un robo al azar". “Estuvieron coordinados”, insiste. Y "dos que aparecen en las imágenes (de las cámaras de seguridad) tienen antecedentes", agrega el jefe comunal.

"Entiendo que existió una organización previa y una división de tareas", reconoce Furnari. No obstante, el fiscal fijó un límite en la ley N° 21.338 que establece agravante del robo, su comisión en "lugares poblados y en banda", perpetrado "por 3 ó más personas". Para la asociación ilícita deberían comprobarse un número indeterminado de hechos, como aclara el fiscal a Clarín.

Hay una vieja figura contemplada en el artículo N° 166, inc. 1º del Código Penal que sostiene "si por las violencias ejercidas para consumar el robo, se pusiera en peligro de muerte a una persona, o se alterase permanentemente la salud". Se refiere al habitual uso de armas. Pero, ¿es probable de evaluar que si alguno de los saqueadores, quienes violaron la cuarentena, eventualmente infectado del virus Covid-19, hubiera contagiado a terceros en el supermercado debería ser imputado de la alteración de la salud que refiere el articulado precedente? O en su defecto, por aplicación del artículo N° 202 del Código Penal, referido a aquellos que propagasen la enfermedad.

Nada será igual después de la pandemia, aseguran los especialistas. En la Justicia, en medio de tribunales desiertos, estarían en la mitad de un dilema.

Fuente: Clarín