RÍO GALLEGOS (ADNSUR) - El Tribunal Superior de Justicia resolvió desde el comienzo de la pandemia la Feria Judicial Extraordinaria, y solo se atienden casos “graves y urgentes”. En su momento, los plazos procesales para los detenidos continúan corriendo pese a la Feria, aunque en las últimas horas se conoció la situación de un joven que ya cumplió más de dos tercios de su pena y que podría estar libre con condicional, pero continúa detenido.

Se trata de Martín Córdoba, un joven de 20 años, quien no tenía antecedentes hasta que protagonizó un robo a un kiosco el 11 de diciembre del 2018. Lo condenaron a tres años de prisión por un robo con una pistola de juguete. Se encuentra alojado en la Alcaidía N° 1 de Río Gallegos,  junto a personas que procesadas o sentenciadas por delitos graves, como homicidios.

Confesó que participó de un robo, ya debería estar libre pero por la feria judicial y el Covid sigue preso

A Martín le faltaba un año para terminar su carrera de herrero en la Escuela Domingo Savio cuando, en una noche de alcohol con unos amigos, uno de ellos no tuvo mejor idea que robar en un kiosco. “Fuimos a la casa de un amigo a buscar plata para comprar más alcohol cuando ellos tuvieron la idea de robar en el kiosco. Yo, como boludo accedí, pero sólo me quedé en la puerta. Cuando mis amigos entraron, uno estaba tan borracho que se cayó y yo me metí para sacarlo y nos fuimos. Fue una p... de pendejos”, contó el joven.

Uno de sus amigos alcanzó a robar 15 mil pesos que repartieron entre los tres. “A los días cayó uno que me señaló a mí y me llevaron detenido. Yo nunca negué mi participación, desde el primer día, cuando me preguntaban yo les decía sí, ese soy yo”, aseguró Martín en relación al video que lo muestra en la puerta del kiosco haciendo de campana.

El joven reconoció su responsabilidad en el delito en octubre del año pasado y fue condenado a tres años de prisión. A fines del 2019,  ya estaba por cumplir los dos tercios de pena y podía acceder al beneficio de la condicional pero recién hasta junio de este año se ordenaron las pericias psicológicas y criminológicas para el detenido. En julio recién se conocieron los resultados, pero según la defensa hubo una serie de irregularidades por las que plantearon la nulidad.

Luego de once meses del pedido de libertad y cinco de las pericias, se  elevó el pedido y ahora Casación deberá resolver.  “Yo me hice cargo de todo. Desde que estoy preso veo cómo el Código Penal funciona de una manera para los pobres y de otra forma para los ricos” dijo Martín a La Opinión Austral.

Y aseguró que “Aprendí que estuve mal, pero no quiero volver a pisar una cárcel. Cuando salga voy a ir a pedirle perdón al dueño del kiosco, si tengo que lavarle el auto se lo voy a hacer. Mi familia me dio la espalda y los entiendo. Yo quiero salir y volver a empezar. Quiero terminar mi carrera y pasar las Fiestas con mi familia”.