ESQUEL (ADNSUR) - El juez Martín O’Connor declaró penalmente responsable por el delito de abuso sexual simple a Luis Esteban Ferreyra. El lunes por la tarde tendrá lugar la audiencia de debate por la pena.

El hecho ocurrió el 30 de septiembre de 2019 cuando dos jóvenes caminaban por la calle Don Bosco hacia la bicisenda en Esquel. Cuando circulaban por la senda a la altura de la calle Las Lumas, una de ellas fue interceptada por un sujeto que le preguntó la hora e inmediatamente se abalanzó realizándole tocamientos con connotación sexual.

La joven gritó y cayó al piso intentando librarse de su atacante. La amiga, vio la situación y se acercó a asistirla. El agresor, ante esta situación, corrió hasta abordar su vehículo que había dejado estacionado sobre calle Los Notros y raudamente regresar a su casa.

Estos hechos fueron tenidos por probados por el juez, quién valoró la labor desempeñada por el fiscal Carlos Richeri en el debate.

“El imputado reconoció haber estado esa noche en Villa Ayelén, haber concurrido con su auto, reconociéndose en las cámaras de seguridad”, repasó el magistrado.

Al comienzo del juicio el acusado atribuyó su presencia en el lugar a haberse citado con un amigo al que le tenía que entregar dinero, luego cambió la versión diciendo que iba a comprar marihuana.

En su coartada “cuando vio a las jóvenes se acercó a preguntarles la hora, a lo que una de ellas empezó a gritar y él se asustó y salió corriendo”. Para O’Connor se trata de “una versión huérfana de probanzas y que el propio acusado deslegitima al afirmar otra cosa al final del debate”, lo que “conlleva un problema desde su génesis”.

El juez infirió de la prueba producida que las dos amigas pasaron frente a la casa del acusado, que este las vio y cuatro minutos después, ya había tomado la decisión, buscado las llaves, encendido el auto y manejado hasta la rotonda de Av. Don Bosco e Irigoyen.

El Fiscal actuante, demostró en el debate que el tiempo insumido era más del triple del tiempo que, en promedio, tardaron nueve autos que fueron cronometrados en audiencia para recorrer ese mismo tramo.

Esta evidencia surgió del entrecruzamiento de los registros de las cámaras de seguridad existentes en la zona por la que circularon tanto la víctima y su amiga, como el acusado.

El Juez O’Connor concluyó en que Ferreyra “incurrió en un tocamiento impúdico, encuadrable en el concepto de abuso sexual. El medio comisivo fue la violencia, la que no pudo ser resistida por la víctima, quien debió tirarse al suelo para intentar resistir la agresión de índole sexual. Recibió auxilio por parte de su amiga, quien atinó a empujar al acusado y allí recién se libraron del agresor”.