COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR)  El acto de apertura del curso para los ingresantes a la cúpula policial se concretó este lunes por la mañana, en instalaciones del  Club Huergo y contó con la presencia del viceintendente Juan Pablo Luque, quien ratificó el acompañamiento de la gestión Linares a la fuerza de seguridad de la provincia. “Desde el Municipio se dará todo el apoyo a los efectivos que son servidores públicos, con una vocación de entrega absoluta y solidaridad hacia la comunidad”, dijo.

Durante la ceremonia, también estuvieron presentes el secretario de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, Abel Boyero; el secretario de Seguridad, Antonio Zúñiga;  el Jefe de la Policía de Chubut, comisario Juan Luis Ale; el director del Centro de Instrucción Comodoro Rivadavia, subcomisario, Juan José Ale; autoridades de las fuerzas armadas y de seguridad con asiento en la ciudad, concejales y familiares de los aspirantes.

En ese marco, el viceintendente manifestó en representación del intendente Carlos Linares, que “para nosotros cada uno de estos actos donde se incorpora nuevo personal para la Policía de la provincia son muy importantes y, particularmente, en esta oportunidad los 67 aspirantes cumplirán sus funciones de agente en Comodoro Rivadavia”.

“Hace pocos días –recordó-, tuvimos la posibilidad de reunirnos con Carlos –Linares-, con el comisario de la Policía Federal –Guillermo Cueto-, donde nos comunicaron la creación de una nueva central regional que va a tener como sede a Comodoro Rivadavia, con 250 efectivos federales que se incorporarán, además de dos aeronaves”.

En ese tenor, Luque ponderó las gestiones que se vienen realizando de forma conjunta entre la Policía de la provincia y el Ejecutivo local, señalando que “la seguridad es un tema fundamental que debe ser tratado porque es algo que urge a la comunidad y desde el Municipio estamos trabajando fuertemente para poder dar una respuesta”.

Por su parte, desde el Centro de Instrucción local, el subcomisario Juan José Ale, dijo que “este es un primer paso para recorrer este camino que es difícil y complejo pero que les permitirá llevar con orgullo el uniforme y que no finaliza luego de 30 años de servicio, sino que continuará por el resto de sus vidas”.

“En este proceso de aprendizaje, les mostraremos lo mejor de su función pero también lo peor, porque será esta la única forma de que puedan encontrar el camino correcto”, finalizó.