COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El viernes pasado, Andrea Ruiz, fue declarada penalmente responsable del  “homicidio calificado por el vínculo, mediando circunstancias extraordinarias de atenuación” por la muerte de su beba recién nacida. El caso ocurrió en 2018 en una casa del barrio Quirno Costa de Comodoro Rivadavia.

El Tribunal integrado por Raquel Tassello, Mariel Suárez y Alejandro Soñis- Tassello y Soñis, dieron por acreditada la materialidad el hecho no cuestionado por las partes. La bebé murió por asfixia y por omisión de cuidados al ser colocada en una bolsa, sin clamp en el cordón umbilical. La bebé N.N. nació a término y respiró al nacer, es decir nació con vida. 

Este jueves en la audiencia de imposición de pena, según pudo saber ADNSUR, el Ministerio Público Fiscal, representado por la fiscal Cecilia Codina, solicitó 17 años de prisión y la defensa, integrada por Mauro Fonteñez y Fiorella Picón, pidieron 8 años. Mañana viernes se conocerá finalmente la condena que deberá cumplir la mujer.

Fue encontrada penalmente responsable por el homicidio de su hija. Foto: archivo
Fue encontrada penalmente responsable por el homicidio de su hija. Foto: archivo

EL HECHO

El hecho ocurrió el 14 de diciembre de 2018, siendo aproximadamente  las 14:30 hs. Andrea Alejandra Ruiz, en circunstancias de encontrarse en casa de sus empleadores, ubicada en Av. 10 de Noviembre al 2.300, del B° Quirno Costa de nuestra ciudad, se dirigió al cuarto de baño ubicado en la planta alta de la vivienda.

Una vez allí, habiendo comenzado con trabajo de parto de un embarazo oculto de aproximadamente 38 semanas de gestación, dio a luz a una niña, liberando la placenta en el inodoro, cortando el cordón umbilical con una tijera y colocando a la beba envuelta en una campera, dentro de una bolsa plástica, sin anudar el cordón umbilical, lo que produjo que la misma se desangre. Inmediatamente escondió la bolsa que contenía a la recién nacida agonizante, detrás del inodoro.

El propietario de la casa y el hijo de ésta, pidieron el auxilio de la ambulancia del Hospital Regional a través del número 107, informando de un aborto espontaneo con desconocimiento previo del embarazo por parte de la paciente. Minutos más tarde se hizo presente junto a personal policial de la Seccional Cuarta; la médica de guardia de Urgencias, junto a una enfermera y el camillero de la ambulancia. Los profesionales procedieron al traslado de la  imputada, la galena secuestró la placenta y al arribar al Hospital, fueron informados por el servicio de tocoginecología que dicha placenta correspondía a la de un niño nacido o a punto de nacer.

Esto motivó que el servicio del 107 nuevamente acudiera al lugar del hecho, donde la médica de Guardia de Urgencias advirtió haber visto previamente una bolsa contenedora de gasas con manchas hemáticas, por lo que ingresó y al abrirla observó que envuelta en una campera negra se encontraba una bebé, recién nacida, de 48 cm de largo, sin signos vitales, pálida e hipotérmica. La llevaron hasta la ambulancia y aplicando el protocolo médico, comenzaron tareas de reanimación que resultaron inútiles