COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - En 2019, Marisol Ramirez cursaba en la academia de Policía de Chubut en Comodoro Rivadavia, pero debió abandonarla porque un superior comenzó a hostigarla y abusó sexualmente de ella en dos ocasiones. En ese momento, a pesar de informarlo a la fuerza, no sólo no cambió la situación sino que el trato hacia ella empeoró. Marisol Ramírez denunció al sargento Adrián Carranza por los hechos que ocurrieron en reiteradas oportunidades en la Academia de Policía. Días atrás se cruzaron en un supermercado, donde asegura que él la amenazó de muerte, y ella sumó a las denuncias realizadas en la Comisaría de la Mujer y en Fiscalía el pedido de una orden de restricción, que le fue otorgado por la jueza. El domingo su casa recibió balazos, y si bien no puede asegurar que esté relacionado a sus denuncias, remarca que "justo después de la orden de restricción me hacen esto". "No quiero ser una más", enfatiza, temiendo por su vida.

En una entrevista a Canal 9, Marisol relató que "cuando ingreso en la escuela de policía había una instructora mujer que la sacaron -no se por qué- y queda como jefe este sargento, Adrián Carranza, y el Cabo Cruz como consiguiente".

Carranza "me empezó a pedir el numero de teléfono, pasaba al lado mío y me tocaba la mano, me tocó la cola", dijo y explicó y que éstas eran situaciones que se reiteraban continuamente. "Yo le explique que tenía pareja -en ese momento estaba con el padre de mis hijos-, que no podía... pero las cosas fueron escalando", lamentó, y recordó que "un día, en la guardia, me manoseo completa".

"El que estuvo en una fuerza sabe que está el miedo al superior, y el miedo de perder un trabajo, que uno no le puede faltar el respeto al superior, mis compañeras me decían que pida ayuda, pero... ¿a quién le iba a pedir?... la única vez que tuve llegada al director fue por medio de mi ex pareja, que es policía", detalló. 

En ese momento, el acosador "dijo que no se iba a volver a repetir", pero no hubo denuncia formal porque "la idea era arreglar todo adentro del despacho".

Sin embargo, después de eso "entró una vez al baño, me dijo que se había metido por error, pero me redujo, y ésa fue una de las violaciones que tuve, y después una violación más en el baño interno", contó.

"Pensé que iba a terminar ahí pero la persecusión seguió con este Cabo David Cruz", señaló, y explicó que el hostigamiento se reflejaba en las actividades diarias dentro de la academia. "Había siempre castigo doble para mi, y amenazaban a mis compañeros que quien se acercara a mi iba a tener castigo, la idea era que yo no pudiera hablar con nadie", dijo.

Luego de abandonar la fuerza y denunciar (tanto al Sargento Carranza como al Cabo Cruz) por lo sucedido "me lo cruzo (a Carranza) en un supermercado, donde me dice que me va a matar, y amaga... y justo estaba el papá de los chicos y los vio, y entonces él bajó la cabeza se hizo como si nada y se fue", continuó su relato, agregando que debido a esto obtuvo una restricción de acercamiento.

Luego de este incidente, durante la madrugada del domingo, su casa fue baleada. "Se escucharon los impactos y mi nene que tiene 7 años me dice 'estamos en guerra', y yo no sé si está relacionado con ellos pero nunca tuve ningún problema con nada y justo después de que sale la orden de restricción pasa esto".

"No quiero que me pase como a Fátima Acevedo, que la tenían a las vueltas y apareció muerta", expresa Marisol, quien teme que antes de encontrar Justicia para ella su nombre pueda figurar en la larga lista de femicidios que tiene el país.