COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Miriam es un mujer que construyó su propia casa en el barrio Abel Amaya, sin embargo, cuando viajó a Córdoba por problemas de salud, denunció que un policía y su mujer le usurparon su vivienda. Antes -según relató - ya había sufrido amenazas por parte del efectivo, quien le baleó la casa mientras ella dormía junto a su hija. La señora pide justicia y un lugar para vivir. 

Una sucesión de hechos similares, donde un grupo de personas usurpaba terrenos y viviendas en forma violenta, estaría siendo materia de investigación por parte del Ministerio Público Fiscal.

"En el fondo del barrio (Abel Amaya) hay un lago que yo rellené para poner mi vivienda. Lo hice, lo logré y puse mi casa precaria. Cuando la armé este señor fue y me tiró cuatro tiros. Sólo encontraron tres balas y creemos que la otra se enterró porque yo vivía en un piso de tierra", relató. 

"Fueron pasando los días con amenazas. Yo viajé por problemas de salud y al regresar me había usurpado la vivienda", destacó. 

"Me robaron un montón de cosas.  A otra vecina también le pasó lo mismo", dijo la señora y agregó: "pude recuperar algunas cosas por el Facebook, donde las están vendiendo". 

Aseguró que "el policía y su mujer nos amenazaban de que ellos querían ese lugar porque son comodorenses. Ellos me usurparon y me amenazaron en el Súper Quik (La Anónima). Me hizo señas de pistolas con la mano y pasó al lado mio y dijo que me iba a volar la cabeza". 

"Yo estaba durmiendo con mi hija cuando nos balearon. Cuatro balas entraron a la altura de mis pies. Tenemos un Dios aparte porque estoy viva y lo puedo contar", dijo. Además pidió que si no le pueden devolver el terreno que "por lo menos la Municipalidad se encargue de sacar esa gente". 

Aseguró que "también están usurpando otros terrenos y la gente no habla porque tiene miedo. Yo también tengo miedo, pero a mi me costó todo, yo trabajé para tener la casa. Quiero justicia", dijo en una entrevista a La Cien Punto Uno.