El 2 de octubre de 2018, Lorena Paredes, estuvo cerca de la muerte cuando su ex pareja, Luis Vidal, le dio una brutal golpiza. Lorena llegó hasta su casa para hablar por una serie de mensajes hacia su mamá. Vidal no tuvo compasión. A la fuerza la ingresó al taller lindero de su casa y pese a la resistencia, le dio una brutal paliza que incluyó golpes con un caño, intento de asfixia,  golpes contra el piso, azotes y la roció con un líquido mientras fumaba. 

Luis Vidal estuvo detenido desde la denuncia, sin embargo, recibió arresto domiciliario con tobillera electrónica y así llega este lunes al juicio en su contra por la brutal agresión a Lorena. 

A casi tres años del ataque y a horas del comienzo del juicio. Lorena reconoce que tras el  ataque sufre problemas de audición y no ve de la misma manera que veía antes del hecho, además   está con asistencia psicológica y medicada. “No puedo dormir porque tengo pesadillas y miedo, me dan ataques de pánico y ganas de desaparecer porque estoy segura que quiere matarme”, contó a Diario Crónica.

“Sigue atormentándome, viene al barrio y afuera de mi casa y yo soy la que tiene que vivir encerrada”, y señaló que en los últimos días ha sonado la alarma porque “ sentimos ruidos extraños y los perros ladraban, él estaba cerca. A mi hija tuve que mandarla con su papá porque tengo miedo que venga y la lastime, amenazó con golpearla, violarla y matarla”, indicó.

Luis Vidal llega a juicio con arresto domiciliario. foto. archivo
Luis Vidal llega a juicio con arresto domiciliario. foto. archivo

Lorena reconoce, que a horas de que comience el juicio, espera que marque un antes y un después ante hechos de violencia de género.  “Es una esperanza de que realmente se haga justicia, que tenga una condena efectiva y quede preso por la cantidad máxima de años posibles, mi deseo es que este juicio marque un antes y un después en la historia de Comodoro con respecto a la violencia de género, para que las mujeres sepan que sus denuncias tienen un efecto y para que el violento que le pegue a una mujer o intente matarla lo piense dos veces”.

“No quiero que un tipo que desfigura a golpes a su mujer pase 12 horas preso, se vaya a su casa y otra vez vuelva a desfigurarla, la víctima  tiene que tener injusticia y estar en paz sabiendo que el agresor está preso".