Este lunes en la sala de audiencias de la Oficina Judicial de Sarmiento cmenzó el juicio oral y público por el homicidio de Cristian Banza, el propietario de una distribuidora que fue asesinado de varios disparos de arma de fuego en la noche del 20 de julio de 2018.

La causa llegó a debate en la justicia provincial tras la resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que rechazó la competencia federal del caso, tal como lo había planteado en su momento el juez Jorge Novarino, ante circunstancias relacionadas que tenían vínculo con una presunta comercialización de estupefacientes.

El tribunal del juicio está integrado por los jueces Daniel Camilo Pérez, Alejandro Rosales y Luis María Pintos, este último magistrado de la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia, quien fuera designado por el Superior Tribunal de Justicia. La acusación está a cargo de la Dra. Andrea Vázquez, fiscal general jefe de la circunscripción y los defensores públicos, Gustavo Oyarzun y Marcelo Catalano actúan en representación del acusado.

El debate se inició con un planteo previo de parte de la defensa de Axel Pross, único imputado en la causa. Los defensores públicos que han venido representado al acusado indicaron que la familia del joven habría pedido un cambio de defensor, pero el propio imputado indicó a los magistrados su deseo de continuar con la asistencia de los doctores Oyarzún y Catalano.

Acusación

La fiscal Vázquez en su alegato de presentación indicó que la muerte de Banza se produjo pasadas las 23:40 del 20 de julio de 2018 en un lugar ubicado entre las calles 25 de mayo, entre Alberdi y Subcomisario Morales, donde se encuentra la cancha de fútbol denominada “La Usina”. 

De acuerdo a la acusación, Pross había citado a Banza a ese lugar con el fin de dar muerte al comerciante. Esto estaría motivado por un acuerdo previo entre otras personas y el acusado, mediante el cual recibiría una suma de dinero por producir la muerte del joven propietario de la distribuidora “7 de agosto”.

La víctima recibió nueve disparos de arma de fuego, de los cuales tres habrían sido efectuados a la cabeza. Los autores del hecho además habrían robado una campera y un teléfono celular que llevaba consigo el fallecido.

Los abogados defensores por su parte argumentaron que la fiscalía carece de prueba de calidad para demostrar la participación de su defendido en el crimen y que al final del juicio el tribunal absolverá a Pross de los cargos imputados.

Palabras del padre

El primero en declarar fue Néstor Gabriel Banza, el padre de la víctima del hecho, quien dio detalles sobre la llegada de su hijo a Sarmiento, su primer empleo en una carpintería y la decisión que tomaron en conjunto de poner una distribuidora en esa localidad del sur de Chubut.

Aunque siempre ha residido en Temperley –provincia de Buenos Aires– Banza aseguró que viajaba cada 15 días a Sarmiento para ver a su hijo y seguir de cerca la actividad de la distribuidora. Recordó que al momento de producirse el crimen, él, su esposa y gran parte de su familia se encontraban en esa localidad pues Cristian se había tomado unos días de vacaciones con su pareja fuera del país y ellos habían llegado para estar al frente del comercio.

También relató al tribunal lo ocurrido aquel día, desde que fue a buscar a su hijo a Comodoro tras su regreso del viaje hasta el momento de su muerte por la noche, minutos después de una cena familiar.

El padre de la víctima reconoció que su hijo era adicto y si bien había logrado mantenerse durante un tiempo alejado de los estupefacientes, en los meses anteriores había vuelto a consumir. También relató algunos problemas que tuvieron con anterioridad al asesinato, en particular un incendio que había afectado a un camión, además de un negocio que había salido mal con una familia de origen zíngaro, motivo este que llevó a que él mismo acusara a esas personas en las primeras horas posteriores al crimen.

Otros testigos

Durante el primer día del juicio también prestaron declaración dos testigos que viven en cercanías del lugar y escucharon las detonaciones producidas por el arma de fuego utilizada para matar a Banza. Una de las cuales logró observar movimientos en el predio donde asesinaron al joven. También declaró un vecino que observó el momento en el cual Banza ingresaba con su vehículo a la cancha y dijo haber observado un vehículo, además de haber divisado la sombra de al menos tres personas en el lugar.