RAWSON (ADNSUR) - Horacio J. Azzolin, fiscal a cargo de la Fiscalía de Cibercrimen, titular de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, brindó una charla para agentes del Ministerio Público Fiscal de Chubut sobre las particularidades de las investigaciones en su especialidad. Coordinó la charla el fiscal Carlos Richeri.

El eje estuvo dado por la exposición de problemas presentes y futuros para las investigaciones de cibercrimen. Azzolin entiende que en un futuro no muy lejano, las unidades de cibercrimen van a dejar de estar concentradas porque cada vez más los delitos comunes como robos, homicidios o abusos sexuales requieren de evidencias digitales.

Una de las particularidades de los hechos de ciberdelito es que las víctimas, imputado y prueba suelen estar en lugares diferentes, incluso en distintos continentes.

Los casos se convierten en internacionales; difícilmente un asunto se resuelva exclusivamente dentro de las fronteras de un país.

La obtención de la prueba estará regulada por la legislación de donde esté ubicada y hay que tomar en cuenta que los datos son almacenados remotamente, en diversas partes del mundo.

Para afrontar las dificultades que esto representa para la investigación es que hay redes de cooperación internacional.

La pandemia incrementó la conexión por parte de usuarios no preparados. Es un caldo de cultivo para que las organizaciones criminales avancen. Y avanzaron respecto de víctimas más o menos calificadas. Las menos habituadas a los medios digitales cayeron más fácilmente en las estafas, resumió un comunicado del Ministerio Público Fiscal difundido este jueves.