Este miércoles,  la Justicia resolvió acusar a los dos detenidos de "homicidio en contexto de odio a la identidad de género" transcurridos ocho meses de la última vez que se vio con vida a Tehuel de la Torre.

El joven trans desaparecido el 11 de marzo en Alejandro Korn, y aunque no se haya encontrado su cuerpo, los investigadores asumen lo que durante estos meses fue una intuición que nadie se animaba a confirmar oficialmente: que el crimen es el escenario más factible.

El juez de Garantías de Cañuelas, Martín Rizzo, concedió el último lunes el pedido que la fiscal de San Vicente, Karina Guyot, había hecho el mes pasado con el objetivo de finalmente cambiar la imputación de los dos sospechosos de la desaparición de Tehuel. Luis Alberto Ramos y Oscar Montes están detenidos desde marzo. Hasta hace unas horas los hombres eran acusados por encubrimiento, entorpecimiento de la investigación y falso testimonio. Sin embargo, ahora pesa sobre sus espaldas un asesinato.

Si alguien sabe qué pasó con Tehuel son Ramos, que ya estuvo preso por un homicidio, y Montes. Hasta ahora ninguno habló. Este miércoles tendrán una nueva oportunidad, dado que al estar imputados por un nuevo delito la fiscal Guyot tiene que volver a tomarles declaración indagatoria.

Fueron ellos las últimas personas que estuvieron con Tehuel. El joven fue hasta la casa de Ramos ese 11 de marzo. Algunos testigos aseguraron que fue a acordar cuestiones sobre un trabajo, otros que a pedirle dinero e incluso a comprarle drogas. No está confirmado a qué fue pero sí se sabe que estuvo allí y nunca volvió a su casa.

Caso Tehuel: Imputaron a los dos detenidos por  “homicidio en contexto de odio a la identidad de género”

Los sospechosos aseguraron a la Policía que Tehuel de la Torre había estado allí pero se fue temprano. Sin embargo, una foto de los tres tomada a las 20.42 del 11 de marzo en la casa de Ramos, y encontrada en la cuenta de Google de Tehuel, derribó esa versión.

Además, los investigadores encontraron la campera del joven y su celular prendidos fuego en la puerta de la casa de uno de los acusados y meses más tarde las pruebas de ADN confirmaron que una mancha de sangre hallada en la pared interior del hogar de Ramos coincidía con el patrón genético de la familia del joven desaparecido.

Estos indicios conforman parte de la prueba que le permite a los investigadores asumir que Ramos y Montes mataron a Tehuel durante la noche del 11 o la madrugada del 12 allí mismo y luego se deshicieron del cuerpo de la víctima. Las pericias al teléfono de Ramos, de hecho, indicaron que el aparato se activó entre las cuatro y las seis del 12, a unos 2.000 metros de la casa. Meses atrás se hizo un rastrillaje de la zona para dar con Tehuel pero no se hallaron rastros. No se descarta que Guyot pida nuevamente una búsqueda más exhaustiva en ese sector, una zona bastante amplia.

El trabajo de los investigadores empieza a ser contrarreloj, dado que según el Código Procesal Penal bonaerense le quedan dos meses de instrucción antes de que la causa deba elevarse a juicio. El cambio de carátula y la nueva citación a indagatoria de los sospechosos responde a esa urgencia. Se estima que antes de fin de año la fiscal haya pedido la elevación del caso a juicio y haya un debate oral a mediados del año que viene, dado que, igualmente, restan algunas diligencias, como allanamientos, rastrillajes e incluso el resultado de algunas pericias a teléfonos o de manchas de sangre.

Caso Tehuel: Imputaron a los dos detenidos por  “homicidio en contexto de odio a la identidad de género”

La incertidumbre respecto del cuerpo de Tehuel muestra la complejidad del caso y las dificultades de la Justicia para resolverlo. El expediente tiene más de 25 cuerpos pero ha sido muy difícil para los investigadores dar con testimonios que ayuden a cerrar el círculo sobre el crimen de Tehuel y la responsabilidad de Ramos y Montes. “Toda la gente de la zona les tiene miedo a los imputados, especialmente a Ramos. Por eso costó que hablaran”, contó a Infobae una fuente con acceso a la causa.

En todos estos meses, la fiscal Guyot ordenó varios allanamientos y rastrillajes con policías y antropólogos en basurales, campos, bañados y hasta en un santuario de San La Muerte y en un criadero de chanchos. Sin éxito. Hasta ahora el expediente mantenía la esperanza de que Tehuel estuviera vivo. Esa ilusión no se apagó del todo, pero con el cambio de acusación contra los detenidos y el paso del tiempo, el panorama ciertamente se oscurece.

Tehuel y Ramos se conocieron en una cooperativa de trabajo. El joven desaparecido no conocía a Montes, que a la vez era amigo de Ramos. A pesar de que Montes quiso negar su amistad con el otro sospechoso y refirió que sólo se conocían de “tomar algo” con amigos en común, la Policía Judicial extrajo de uno de los teléfonos de los sospechosos una foto en la que están ellos dos juntos, el mismo 11 de marzo pero al mediodía. Y exhiben un arma tumbera. ¿Pudieron haber matado a Tehuel con esa pistola? Es una posibilidad. Lo concreto es que ese día Montes y Ramos, que además consumía y vendía drogas, estuvieron juntos desde temprano.

Con información de Infobae

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