Dos de los sospechosos por la desaparición y asesinato de Marcela Chocobar complicaron en su declaración indagatoria al tercer detenido, quien hasta el momento no brindó testimonio tras su arresto el pasado lunes, informó La Opinión Austral.

Los tres amigos comprometidos en el homicidio de la joven trans fueron arrestados, luego de que la Policía tuviera la pista de que uno de ellos vendiera su automóvil Renault 9 (color rojo), vehículo al que la víctima subió en la madrugada del pasado 6 de septiembre a la salida del pub “Russia”, ubicado en la zona de la costanera de Río Gallegos.

Según trascendió, en la indagatoria, dos de los implicados reconocieron conocer a Chocobar y que la invitaron a subir al automóvil. Luego la trasladaron al predio de la empresa Kank y Costilla, ubicado en avenida Gobernador Gregores al 650, donde uno de ellos residía.

El dueño del automóvil se quedó en la vivienda de su amigo, ubicada en la empresa constructora, mientras que el restante salió en su vehículo a “dar una vuelta” con la salteña.  El detenido comentó que luego de ello regresó su amigo y que el mismo presentaba lesiones en el rostro, y al ser consultado sobre qué le había sucedido, señaló que había mantenido un altercado y pelea con la joven.

Habría asegurado que “la noqueó” cuando se encontraban por inmediaciones del barrio San Benito -en esa zona se hallaron una semana después el cráneo y prendas de la víctima-, dejándola abandonada allí.

Los dos hombres que prestaron testimonio ante la juez Rosana Suárez, del Juzgado de Instrucción Nº 3, cuentan con defensores oficiales, mientras que el tercero, que es representado por un abogado particular, se negó por el momento a contestar preguntas. Los tres tienen entre 30 y 40 años y residen en Río Gallegos desde hace mucho tiempo, indicaron las fuentes consultadas.

La investigación permitió establecer que tras conocerse la desaparición de la muchacha de 26 años, los tres sujetos abandonaron la ciudad. Regresaron entre octubre y noviembre del año pasado, al trascender la noticia de la detención de dos jóvenes de nacionalidad boliviana y el secuestro de un Renault 9 color rojo. Estos dos últimos, quienes residen en la zona del asentamiento “Madres a la lucha”, todavía siguen ligados a la causa, a pesar del giro que dio la investigación esta semana.

Los testigos indicaron que los tres sospechosos frecuentemente salían juntos y luego de la desaparición de Chocobar, se encontraban “nerviosos” y abandonaron la ciudad, aparentemente ocultando el rodado.

Para los investigadores, el predio de la firma constructora es un espacio donde pudo haber ocurrido cualquier cosa, ya que tenían libre acceso al mismo, a las herramientas, maquinarias y a los galpones que prácticamente se encuentran abandonados.

PRUEBAS

Gracias al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), se pudo analizar el único video que prueba que el Renault 9 de los sospechosos estuvo frente al pub y que sus ocupantes invitaban a Chocobar a subir al mismo.

También otras muestras e indicios están siendo analizados, como parte de las pruebas que acumula el expediente de la causa. La juez ha solicitado una serie de pericias psicológicas para los detenidos, quienes se encuentran alojados en distintas dependencias de esta ciudad.

AMPLIACIÓN DE INDAGATORIA

En tanto que la abogada de las hermanas de la víctima, la doctora Natalia Avalos, solicitará una ampliación de la indagatoria de los implicados porque le surgieron varias preguntas, teniendo en cuenta que los detenidos fueron las últimas personas que vieron con vida a Chocobar. Buscará que precisen horarios y lugares, entre otros puntos, teniendo en cuenta los dichos de los únicos dos que prestaron testimonio.

De avanzar la investigación y de reunirse las pruebas suficientes contra los detenidos, la juez podría procesarlos por el delito de femicidio.

Lo que aún no se estableció es el grado de autoría y participación de cada uno de ellos en el hecho.