La mujer contó a El Patagónico que el sábado alrededor de las 18:30 horas se aprestaba a ingresar a su vivienda sobre el pasaje Cabo Blanco, luego de realizar las compras en un supermercado, y fue atacada por tres sujetos en el interior del patio.

“Yo estaba entrando a mi casa, llevaba las bolsas con la mercadería en las manos y vinieron tres encapuchados que me agarraron de los pelos y me tiraron al piso mientras me exigían que les diera la plata que tenía”, relató.

Al mismo tiempo dijo que “no me opuse, pero igual me pegaron patadas y piñas por todo el cuerpo, yo les pedía que me dejaran de pegar. Se llevaron las bolsas con lo que había comprado y casi 500 pesos que tenía en el bolsillo”.

“Como pude me levanté y me metí adentro de mi casa, pero lo único que me acuerdo es que estaba acostada en la cama, no sé cómo llegué hasta ahí”, agregó.

Luego de algunas horas y debido al intenso dolor que sentía, decidió ir por sus propios medios al Hospital Zonal, donde los médicos constataron que tenía el hombro dislocado y grandes hematomas en distintas partes del cuerpo.

Según lo indicó Chávez, efectivos policiales le tomaron la denuncia en el mismo nosocomio y se están realizando las investigaciones pertinentes para dar con los sujetos, que serían menores de edad.

GOLPEADO POR 200 PESOS

Cabe recordar que en la mañana del domingo también fue atacado brutalmente en el rostro el abuelo de 82 años Ramón Vicente Reyes, en el acceso a su vivienda del mismo barrio, cuando volvía de comprar pan. Sus agresores aún no fueron detenidos.

El hecho ocurrió a las 10:30 del domingo, cuando Reyes regresaba caminando de una despensa a la que había ido a comprar pan y se encontraba en el portón de su vivienda. Dos sujetos encapuchados lo sorprendieron y uno de ellos lo tomó por los hombros para que no pudiera escapar, mientras el restante le propinó al menos cinco golpes de puño en el lado izquierdo del rostro mientras le revisaba los bolsillos para sacarle el dinero que tenía, a pesar de que él no opuso resistencia. Le llevaron 200 pesos.

Una vez que se apoderaron del dinero lo soltaron y le dijeron: “ahora andá a curarte la cara”, para luego emprender la huida. El hombre contó: “cuando quise agarrarme de las rejas de mi casa, también me lastimé la mano. Entré, busqué hielo y me lo puse en el rostro”. También dijo que llamó a su esposa, Elida Figueroa, que estaba recostada en otra habitación diciéndole “mirá lo que me hicieron”, mientras se agarraba la cabeza.

La mujer se sorprendió al ver cómo estaba su marido y luego de auxiliarlo le pidió que relatara lo que le había sucedido. Entonces llamó a sus hijos, que se habían ausentado por algunos minutos de la vivienda, para pedirles ayuda.

Rápidamente llegaron dos de ellos que se comunicaron con la guardia de la Seccional Tercera para dar cuenta del hecho. Los policías llegaron junto a un médico que revisó a la víctima y constató que afortunadamente las lesiones no revestían gravedad. Reyes, un vecino muy querido por la comunidad y padre del dirigente del SOEM Daniel Reyes, no pudo evitar quebrarse mientras relataba el mal momento que le tocó vivir.

Elida, al escuchar el llanto de su marido, se preguntó “¿por qué nos hacen esto? Nunca tuvimos problemas con nadie, no puede estar así nuestro Caleta que tanto queremos. ¿En qué lo están convirtiendo?”.

La mujer acotó: “lo golpearon feo a mi viejito, por suerte no se cayó, si no hubiera sido peor. Nosotros no molestamos a nadie; por eso yo les pregunto a los que le pegaron ¿qué ganaron? ¿Son felices atacando a gente mayor? No entiendo por qué no buscan un trabajo en vez de robar”.

Cabe mencionar que durante la jornada del domingo los efectivos policiales realizaron un amplio rastrillaje por la zona en busca de los delincuentes, aunque no lograron ubicarlos. De todas formas, prosiguen con las investigaciones para identificarlos.