COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Cuando desapareció Benjamín Pairo tenía 73 años. Era 1999 y el hombre salió de su casa para buscar madera pero nunca más se supo nada de él.

El vecino del barrio Balcón Paraíso, aquel que se ve desde lo bajo de la calle Alsina y linda con el barrio Pietrobelli -antes de llegar al mirador del Cerro Chenque- es uno de los 18 desaparecidos que tiene Comodoro Rivadavia desde 1994.

La lista es interminable, con historias de todo tipo, desde el pequeño Hernán Soto que desapareció cuando fue a festejar Año Nuevo con su familia en Camping San Carlos, hasta la desaparición de padre e hija con casi un año de diferencia. Hablamos de Leandro Arturo Díaz (61) y Angela Carolina Díaz, que desapareció un año y tres meses después que su padre.

En el medio también queda la histórica búsqueda de Iván Torres, que terminó con un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y también la Victorio Joursin, quien desapareció el último verano.

La búsqueda de Victorio aún sigue activa. Su familia busca en la zona donde lo vieron por última vez y la última semana terminó envuelta en un incidente con soldados del Ejército que los apuntaron con armas por ingresar a la zona militar del regimiento. 

Cómo Joursin, Pairo también era un hombre grande; tenía 73 años y esa tarde salió de su casa, en la zona alta del barrio, a buscar madera.

Las crónicas de la época indican que durante la primera semana de búsqueda por el cerro y las playas de la costanera no hubo novedades, pero misteriosamente algunas de sus cosas fueron encontradas en la zona donde se habían hecho rastrillajes. Lo cierto es que nunca más se supo nada de Benjamin.

Benjamín Pairo, el otro abuelo que desapareció en Comodoro y de quien no se supo nada más

Es inevitable comparar su caso con el de Joursin. Victorio tiene 74 años y desapareció el 16 de enero cuando salió de su casa en Standard Norte con dirección a la quinta que tiene en cercanías del Regimiento de Kilómetro 8.

Los últimos que lo vieron con vida fueron soldados que dijeron que había ingresado a la zona militar. Hablaron con él, lo escoltaron para que salga y siguió su camino.

En los primeros días la policía de Chubut junto a sus pares de la Federal buscaron al hombre en esa zona. Incluso, los perros de búsqueda formaron parte de los rastrillajes, pero no hubo novedades.

El aislamiento obligatorio que se decretó a finales de marzo complicó todo. Sin embargo, la familia no baja los brazos y continúa con los rastrillajes.

La última semana, mientras buscaban en la zona del Regimiento 8 tuvieron un inconveniente con los soldados que estaban de guardia, ya que los amedrentaron por andar merodeando en la zona. Todo terminó con una denuncia de la familia en la Justicia Federal y el dolor por la situación vivida, tal como expresó Mabel, su hija, al programa “La Tribuna Radio”.

“Ellos sabían que estábamos buscando a mi papá porque la subcomisario estaba anoticiando de la búsqueda. Éramos todas mujeres, solo había un sobrino nuestro, entre ellas una nene de 15 años. Es muy tremendo lo que pasó porque fue una amedrentación tremenda, nos querían llevar dentro del Ejército con armas largas, pero nunca nos dieron una explicación. Fue muy difícil la situación porque lo que estamos haciendo es buscar a mi papá, y creo que no es la forma. Si tienen un protocolo me parece bárbaro, pero no creo que ningún protocolo exija apuntar a una persona”, indicó.

Una mala experiencia atravesó la familia de Victorio Joursin el fin de semana cuando buscaba algún dato que permita saber qué sucedió con él.
Una mala experiencia atravesó la familia de Victorio Joursin el fin de semana cuando buscaba algún dato que permita saber qué sucedió con él.

La búsqueda de Joursin sigue activa y en los próximos días confirmaron desde la División de Búsqueda de Personas a ADNSUR se realizarán nuevos rastrillajes. Será en la zona norte de la ciudad, cerca de Caleta Córdova y el Kilómetro 17. 

La esperanza es poder encontrarlo y que queden preguntas abiertas, tal como le sucede a 18 familias de la ciudad.