A través de un informe elevado al Ministro de Seguridad, Federico Massoni, y que también fue dirigido al fiscal Carlos Díaz Mayer que lleva adelante la causa, el comisario mayor Eduardo Alonso, Director de la Policía Judicial, realizó una dura descripción de los hechos ocurridos con motivo de la presencia del Presidente Alberto Fernández en Lago Puelo, que terminaron con un ataque a pedradas contra el vehículo que lo trasladaba.

A modo de resumen, en la explicación de la actuación de la policía local que consta en el informe al que accedió ADNSUR, se habla de un clima enrarecido, de poca colaboración en la información, de cambios a último momento que hicieron desaprovechar al personal, de destrato a funcionarios provinciales y de una nula cobertura de fuerzas nacionales.

El Informe completo de la Policía Judicial

Alonso informa que desde las 7 horas del sábado se diagramó un operativo con la información de la Agenda Presidencial con la que se contaba, en el que se daba cuenta que el Presidente llegaría en helicóptero al predio deportivo, luego iría a la Brigada de Incendios de Las Golondrinas, y posteriormente a la Escuela 108 de Lago Puelo para un acto, “información que fue confirmada por el intendente local, Augusto Sánchez luego de hablar con la gente de Ceremonial de Nación”.

Detalla que se desplegó la totalidad del personal y móviles, unos 130 efectivos, para realizar cortes de tránsito y contener las manifestaciones de 220 personas del No a la Mina y de unos 50 manifestantes de la Uocra. Y sostiene que el personal fue distribuido entre el predio de arribo, la escuela, la brigada de Incendios y el lugar de partida final.

Una vez arribada la comitiva, explica que “se montó una cápsula de seguridad coordinada por el responsable de seguridad presidencial Casa Militar”, y que era encabezada por dos motos de la Unidad Regional, a lo que se inicia una caravana que “teóricamente” iba en dirección a la Brigada de Incendios en Las Golondrinas, pero en ese momento, el último vehículo de la Policía Federal detrás del cual iba encolumnada la policía provincial, “detiene su marcha sobre la avenida impidiendo el paso de todos los móviles policiales” que quedaron rodeados por los manifestantes.

Sorteada esta situación, informa Alonso que la policía se dirigió al punto de reunión pactado en Golondrinas, a unos 10 km, donde se constató que no estaba la cápsula presidencial, y se tomó conocimiento que la comitiva estaba en el centro cultural. Marca que “fue un recorrido fuera de itinerario que no fue comunicado” y que el Jefe de Seguridad Presidencial les dijo a las motos que se debían dirigir a la Delegación de Bosques, por lo que las motos siguieron por ruta 45 mientras los demás vehículos giran repentinamente y sin avisar.

Mientras tanto, sostiene que se pudo saber que en el lugar de la reunión había cuatro efectivos policiales del GRIM, dos efectivos de la Agencia de Seguridad Vial, cuatro efectivos de la Brigada de Investigaciones, como así 4 efectivos del personal de custodia del Gobernador.

En el momento de querer acceder el Presidente y la comitiva a la combi, “es interceptada por un grupo de anti mineros que intentan increpar al Presidente y al Gobernador”. Según el informe, el Presidente logra subir al vehículo “gracias a la actuación del personal policial de custodia del gobernador, ya que allí no se encontraba ningún integrante de la custodia del Presidente, que no eran más de 6 efectivos”. Se agrega que el gobernador también accede al vehículo cubierto por la custodia, cuando luego se produce la pedrada que destruye los vidrios traseros.

Un pasaje llamativo del informe, asegura que “desde un comienzo se percibía un ambiente raro”, e incluso “fuimos testigos presenciales de cómo personal de la Casa Miitar se dirigían al Ministro de Salud Puratich, al de Ambiente Arzani y al de Producción Cavaco de una manera totalmente descortés e irrespetuosa, negando y pidiéndole que se retiren del lugar donde aterrizaba el helicóptero presidencial”.

Además, se deja constancia que “no se palpó una buena predisposición por parte del Sr Intendente de la localidad de Lago Puelo de colaborar con esta fuerza de seguridad en cuanto a brindar datos exactos y concretos sobre las actividades y lugares donde se desarrollarían las mismas”, lo que provocó “cubrir con empleados policiales lugares innecesarios haciendo perder capacidad operativa”.

También se cuestiona la actitud de Casa Militar de cortar el tránsito de la avenida con la policía federal, y se agrega que “todas las indicaciones e información que se lograba obtener, no hacían más que desorientarnos y entorpecer nuestra labor”. A modo de ejemplo, expresa Alonso que “la desorganización de seguridad nacional era tal, que al retirarse el presidente, dejaron abandonado en la localidad a uno de sus miembros, que debió ser trasladado por un móvil de la comisaría local” hasta El Bolsón.

Concluye el informe que “llamó la atención la casi nula cobertura de seguridad por parte de fuerzas nacionales, sobre toda la ausencia total de Gendarmería Nacional, teniendo un escuadrón a no más de 15 km”.