Decenas de personas, al menos 50 según distintas fuentes, murieron en un ataque perpetrado la mañana del domingo 5 de junio contra una iglesia católica en el estado de Ondo, en el suroeste de Nigeria. Según los primeros testimonios, cinco hombres armados ingresaron al lugar y abrieron fuego indiscriminadamente. Entre las víctimas hay también mujeres y niños.

Uno de los parroquianos de la iglesia, ubicada en la localidad de Owo, Kehinde Ogunkorode, explicó al diario nigeriano Vanguard que los asaltantes "invadieron la iglesia y comenzaron a disparar”. Otro testigo dijo a la cadena británica BBC que tras abrir fuego contra los presentes, los asaltantes secuestraron a un sacerdote y otros feligreses. El hospital de la ciudad ha recibido un número indeterminado de heridos.

Asimismo, Ogunkorode confirmó que los atacantes detonaron un explosivo en el interior de la iglesia durante el secuestro del religioso, y disparado a los transeúntes que se encontraban en las inmediaciones antes y después del asalto. Se trata del primer ataque contra una iglesia católica en el sur del país, donde la población es mayoritariamente cristiana.

"Estoy profundamente apenado por el ataque y asesinato no provocados de personas inocentes en (la localidad de) Owo, mientras rezaban en la Iglesia Católica de San Francisco hoy", dijo a través de la red social Twitter el gobernador de Ondo, Rotimi Akeredolu. El dirigente describió lo ocurrido como un "ataque vil y satánico, calculado contra la gente pacífica de Owo que ha disfrutado de una relativa paz a lo largo de los años".

También reaccionó el presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, quien expresó su "conmoción y tristeza" por este "atroz" ataque y auguró "castigo eterno" para los responsables "aquí en la tierra y en el más allá". "Solo desalmados del inframundo pueden haber concebido y perpetrado este vil ataque", agregó Buhari en una nota oficial, en la que ofreció sus condolencias a los fallecidos, sus familias, a la Iglesia Católica y al gobierno del estado de Ondo.

Nigeria sufre ataques incesantes de bandidos y secuestros masivos por lucrativos rescates, pero estos suelen producirse en el centro y noroeste del país, lo que hace extraño este incidente en el suroeste del país. Hasta el momento se desconoce qué grupo perpetró el ataque.

Con información de DW (EFE, AFP, Europa Press)

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