COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Alejandro Sergio Arévalo tiene 26 años y en la madrugada del sábado ingresó en grave estado al Hospital Regional, allí se encontraba en cuidados intensivos y a la espera de una intervención quirúrgica.

El hombre tenía fuertes golpes en la cabeza, tras haber sido atacado a martillazos en un hecho currido en un inquilinato de la calle Ignacio Rucci al 2.000 del barrio Máximo Abásolo en medio de una pelea mantenida con otras amistades.

Arévalo tenía antecedentes penales: en el año 2013 había accedido a un juicio abreviado por el cual fue condenado a 5 años y 8 meses de prisión por el violento robo sufrido por un trabajador del volante de la agencia de remis “Confort”. Tres años después, mientras gozaba del permiso de salidas transitorias, cometió otros ilícitos como robos a mano armada, de acuerdo a lo informado oportunamente por las fuentes policiales de la Seccional Séptima.

 Desde la comisaría tenían la sospecha de que las lesiones gravísimas ocasionadas con el martillo en la cabeza de Arévalo podían ocasionarle la muerte, de esta manera, el caso pasaría a convertirse en un homicidio; pero los efectivos informaron a Crónica que desde el hospital les confirmaron que el paciente se encontraba fuera de peligro y que había recibido el alta en horas de la mañana del domingo.

Los golpes con el martillo le provocaron hundimiento de cráneo, por eso había quedado internado en la terapia intensiva y estaba previsto que fuera intervenido quirúrgicamente por el grave cuadro que presentaba. Pero sorpresivamente en poco más de 24 horas, recibió el alta.