Encontraron asfixiado, atado y envuelto en sábanas a un funcionario municipal. Se trata de Germán Torno, de 59 años, quien trabajaba en el Tribunal de Cuentas de un municipio del Departamento General San Martín, ubicado a unos 135 kilómetros al sudeste de la ciudad de Córdoba. 

Fue hallado en la habitación de su casa de Villa María. Tenía una media en la boca, estaba maniatado y envuelto en sábanas. Él o los asesinos se llevaron su celular pero los investigadores no creen que se haya tratado de un robo.

Asesinaron a un funcionario: lo encontraron asfixiado, atado y envuelto en sábanas en su casa

Fuentes policiales precisaron que el crimen fue descubierto alrededor de las 18.30 del miércoles por la tarde, cuando la hija  ingresó a la vivienda en la que su padre residía solo y encontró el cuerpo, por lo que inmediatamente llamó a la Policía.

El fiscal de Instrucción de tercer Turno de Villa María a cargo de la causa, René Bosio, reveló a la prensa que "el estudio forense determinó que murió por asfixia, por obstrucción de las vías respiratorias con una media bien incrustada en la boca".

Al momento del hallazgo, el funcionario estaba sobre la cama de dos plazas en la que él dormía, maniatado en sus extremidades, envuelto en el acolchado y las sábanas, y con signos de violencia. "Se preservó el hecho y trabajó en un primer momento la Policía Judicial, en todo lo relativo a huellas y rastros, inspección ocular. Luego el médico policial constató efectivamente la muerte de esta persona", detalló.

Asesinaron a un funcionario: lo encontraron asfixiado, atado y envuelto en sábanas en su casa

Y describió que "estaba atado como si lo hubiesen embalado para llevarlo a algún lado". Según explicó el funcionario judicial, la hija de la víctima reveló que, "si bien la puerta de la habitación donde encontró el cuerpo de su padre se encontraba cerrada, la misma no tenía las medidas de seguridad y tampoco se observó que la abertura hubiera sido violentada", por lo que un robo no sería la principal hipótesis.

A su vez, indicó que las sospechas apuntan a que "pudo haber actuado más de una persona". Además, Bosio aclaró que los médicos forenses no hallaron en el cadáver "lesiones de arma blanca ni arma de fuego", pero sí unas escoriaciones y golpes en la boca y en el ojo; aunque sus familiares estiman que esas lesiones fueron producto de un intento de robo del que había sido víctima recientemente. 

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