COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) -  “En principio la declaración, si la acepta la Cámara, sería bajo la figura del artículo 190 del Código Penal”, indicó el fiscal Norberto Bellver, en referencia a un tipo de delito que prevé entre 6 y 15 años de prisión.

“Yo adherí al pedido de la querella, porque considero que tienen una responsabilidad respecto del funcionamiento del submarino –indicó el fiscal federal de primera instancia, que actúa como subrogante-. Vamos a ver qué nos dice la Cámara Federal. La señora juez en primera instancia había denegado a la querella ese pedido, pero yo he decidido reiterarlo”.

En diálogo con Actualidad 2.0, evitó definir una calificación delictiva para la eventual citación, que incluye además al ex jefe de la Armada, Marcelo Srur: “Nosotros solicitamos la indagatoria de conformidad a los hechos. Luego veremos la calificación que corresponde; no se olvide que el fiscal de primera instancia no apeló el procesamiento, lo cual a mí me acotó el margen de pedido”.

Ante la insistencia para dé su parecer de si, en la responsabilidad que busca determinar de los ex funcionarios nacionales, hubo negligencia o un dolo eventual, según el cual deberían haber supuesto que el buque corría riesgo de hundirse en las condiciones en que se hallaba previo a la misión, expresó:

“Yo pediría la figura del artículo 190 del Código Penal, que penaliza al que a sabiendas ejecutare cualquier acto que ponga en peligro la seguridad de una nave, construcción flotante o aeronave. Si el hecho produjere naufragio, varamiento o desastre aéreo, la pena será de seis a quince años de prisión. Me parece que entra ahí la calificación de los hechos, pero eso ya lo decide el juez”.

Vale añadir que el Código Penal contiene un párrafo adicional, que señala que si el hecho produjese la muerte de una o más personas, la pena se eleva a un mínimo de 10 y a un máximo de 25 años de prisión.

Ante la pregunta de si quedó demostrado en la audiencia, que se desarrolló durante 3 días, que el submarino no estaba en condiciones de navegar si antes no ingresaba para su reparación en dique seco, el fiscal respondió: “Sí, porque el capitán Fernández, que era el comandante del submarino, había presentado dos notas pidiendo el arreglo del mismo. Una fue cuando se hizo cargo del buque, en febrero; y otra después de hacer un viaje en el mes de julio, cuando presenta una nota de 30 carillas manifestando las novedades que tenía. A nuestro entender eso hacía insegura la navegación”.

En la audiencia, el fiscal dijo que esa carpeta de 30 fojas llegó con muchas menos:
“Se tamizaron y llegaron muchas menos, con solamente 13 carillas.
Fernández elevó el informe a su superior, que era Villamide, pero cuando él la leva a López Mazzeo, le llega la cantidad de solamente 13 carillas”. En ese menor volumen de información, reconoció el fiscal, se pudieron haber quitado los elementos del informe que daban mayor fundamento a la necesidad de ingresar a dique seco para una reparación previa a la misión que terminó en la catástrofe. “Por eso lo dejé planteado”, abundó el fiscal.

Bellver también adhirió al pedido de realizar una pericia sobre la nave, en el que coincidieron algunas de las defensas y los querellantes: “acá lo importante es averiguar la verdad y saber qué pasó”, indicó, en referencia al planteo en el que también coincidieron acusadores y defensores, de que no se podría descartar la hipótesis de un ataque externo.