El papá se encontraba bebiendo con su amigo Oleg Sviridov cuando tomó su celular y encontró varios videos de ataques sexuales en el celular del pedófilo, entre los cuales su hija fue sometida. Según precisaron las fuentes policiales, los adultos eran muy cercanos y Sviridov se había quedado a solas al cuidado de la niña en varias oportunidades, por lo que los abusos se habían concretado reiteradamente. El aberrante caso mantiene en vilo a Rusia y generó una ola de apoyo para el aprehendido, identificado como Vyacheslav M.

Al observar las imágenes de la violación, Vyacheslay enfrentó de inmediato al pederasta, quien logró escapar. Si bien radicó la denuncia en la Policía de la región rusa de Samara y se inició una rápida investigación, el padre de la nena continuó persiguiendo al abusador y lo localizó antes que los agentes. Nuevamente cara a cara, esta vez en un bosque cercano al pueblo Vintai, el justiciero apuñaló hasta la muerte a su amigo. No obstante, ante la Justicia, aseguró que el violador “tropezó con el cuchillo durante una pelea”. 

El Comité de Investigación de Rusia, que abrió casos penales por el presunto abuso sexual de tres chicos evidenciado en el móvil de Sviridov, dictó el arresto de Vyacheslay. Los aldeanos y cientos de personas en las redes sociales exigieron que el padre no se enfrente a un cargo de homicidio. “No es un asesino, protegió a su hija y también a nuestros hijos”, sostuvo un usuario.

También, la periodista de televisión y ex candidata presidencial rusa Ksenia Sobchak lo respaldó: “Todos los padres están defendiendo al asesino del pedófilo. Si el crimen se prueba mediante hechos en video, ¿entonces se equivoca el padre de la niña? Cualquier padre normal, madre o padre, habría destrozado a un pedófilo en el acto. La protección de los niños es responsabilidad directa de los padres”.

Con información de La Manaña