RAWSON (ADNSUR) - En una audiencia de control de detenidos realizada en la mañana de este lunes, la jueza Mirta Moreno le dio el visto bueno a los argumentos del fiscal general Osvaldo Heiber y decidió que Joaquín García, de 23 años, vaya a prisión porun mes, al considerar como  "sumamente grave", el delito que cometió al ir a comprar una cerveza con un machete y un cuchillo con los que amenazó y se trenzo en lucha con un almacenero de la calle Libertad, en el ingreso a Rawson por la ruta 25.

Durante el forcejeo entre ambos, que produjo además importante desorden en el almacén “Los lobitos”, el almacenero tomó un cuchillo de la fiambrería y logró repeler los ataques de García sin que ambos resultaran lesionados.

Mientras tanto, la cerveza fue a parar al piso y se rompió. Los vecinos avisaron a la Policía y García fue detenido en una parada de colectivo, cerca del almacén, a la vez que intentaba deshacerse del cuchillo y el machete.

La prisión preventiva contra García se revisará en un mes más, que es el tiempo en que el fiscal general Osvaldo Heiber se comprometió a finalizar la investigación.

El fiscal Heiber consideró que existe riesgo de fuga ya que, por el robo de la cerveza cualquiera sea la pena, deberá ir tras las rejas, ya que incumplió las condiciones que le impuso una jueza de La Plata al disponer la pena condicional de tres años de prisión por un robo agravado en poblado y en banda que el imputado protagonizó en esa ciudad.

García ya había cumplido otra condena por amenazas y daño en los que los perjudicados fueron sus propios padres.

Por su parte el defensor oficial  Miguel Moyano pidió lo que se denomina una “medida sustitutiva a la prisión”, como lo puede ser el arresto domiciliario y que se le coloqué una tobillera electrónica. Esta medida fue rechazada por la jueza Moreno entre otros argumentos porque además el Ministerio de Seguridad no cuenta con tobilleras electrónicas disponibles.

García habló en la audiencia y dijo que se llevó la cerveza sin pagarla porque el propietario del almacén le debía 8.000 pesos por la venta de una cortadora de fiambre.

La jueza Moreno dijo que nadie va a robar una cerveza o a cobrarse una deuda con un machete y un cuchillo, al coincidir con el fiscal Heiber en calificar al hecho como “muy grave”.