COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Cuatro detenidos en la alcaidía sufrieron una feroz golpiza por parte de otros presos del pabellón 3 y debieron ser trasladados este miércoles a la tarde al Hospital Regional. Se trata de Sebastián Cárdenas, Facundo Torres, Matías Romero y Ángel Romero. Dos de ellos cumplen una condena por homicidio. La agresión podría deberse a una presunta venganza, tras el video viralizado días atrás.

Cuatro detenidos en la alcaidía sufrieron una feroz golpiza por parte de otros presos del pabellón 3 y debieron ser trasladados este miércoles a la tarde al Hospital Regional.

Quienes habrían participado de la golpiza a los presos son unas 15 personas que están identificadas por la policía.

Por estas horas, en la alcaidía investigan los motivos de la agresión ocurrida este miércoles sobre las 14 y que podría deberse a una venganza, debido a que algunos de los heridos serían quienes aparecen golpeando a un interno en un video que se conoció la semana pasada.

Facundo Torres cumple una pena de 10 años y 8 meses de prisión por el homicidio de Sergio “Chiquito” Moreda, ocurrido en julio de 2013 afuera de un motobar de la zona norte de Comodoro Rivadavia, mientras que Sebastián Cárdenas -quien también había sido condenado por el homicidio de Moreda y luego absuelto- fue condenado en 2016 a una pena de 8 años de prisión, por el homicidio de Lucas "Chino" Díaz, ocurrido el 26 de octubre de 2015 en el bar "Los Troncos" del Newbery.

CÁRDENAS, GRAVE

Según informó diario Crónica, Cárdenas sufrió una tremenda golpiza que hasta este miércoles por la noche lo mantenía en la sala de cuidados intensivos del Hospital Regional en grave estado. Torres también estaba muy golpeado, pero habría sido dado de alta.

En los videos caseros que se viralizaron en los últimos días en redes sociales se veía cómo Facundo Torres se abusaba de otro joven detenido, a quien ninguneaba y golpeaba diciéndole: “Acá el macho soy yo, se hace lo que yo digo” o bien, con otras palabras igualmente amenazantes y autoritarias, le pedía a la joven víctima -detenida por robos agravados- que levantara la mano cuando él se lo solicitara, expresando: “quiero que mi putita levante la mano cuando yo lo pida”. Sería la voz de Cárdenas la que se escucha en una escena, dirigiéndose hacia un grupo de jóvenes alrededor de una mesa.