Un joven se encontraba detenido este miércoles acusado de haber baleado a su pareja en una mano y en el rostro. La mujer permanecía anoche internada, y a pesar de haber sufrido lesiones graves, su vida en ningún momento estuvo en riesgo.

El hecho, que la Justicia ya investiga como intento de femicidio, sucedió en un domicilio del barrio Belgrano de Río Gallegos.

La mujer herida, de 33 años, ingresó cerca de las 23:30 horas del martes a la guardia del Hospital Regional con una herida de arma de fuego en el rostro y en la mano derecha, informó La Opinión Austral.

Se encontraba junto a su pareja de 21 años, y les contó a los médicos que la asistieron que se encontraba en la vereda de su casa en la calle Juan de Garay 1300 cuando fue herida aparentemente por una bala perdida.

Pero cuando se comenzó a indagar, y ante el asesoramiento de las amigas, la mujer indicó a la Policía que su pareja le había disparado dentro de su vivienda. El muchacho, oriundo de Misiones, fue demorado y trasladado a la Comisaría Cuarta.

Las autoridades del Juzgado de Instrucción Nº 2 ordenaron que el novio de la víctima fuera requisado, al igual que el automóvil Renault 12 en que trasladó a la mujer al hospital, donde los investigadores no hallaron armas ni municiones.

Al joven se le efectuó el microscopio electrónico de barrido, para establecer si tenía rastros de pólvora en sus manos y se ordenó un allanamiento en la vivienda donde la pareja mantuvo una discusión y el hombre le disparó. Allí que hallaron una pistola, y en la inspección llevada a cabo por los efectivos de la Comisaría Cuarta y la División Criminalística se encontró en una cortina y una pared un oficio de bala, indicaron las fuentes de la investigación.

Aparentemente, en medio de una discusión, la mujer fue amenazada por el joven y luego éste sacó el arma y efectuó al menos un disparo. Ella se cubrió la cara con sus manos, y fue allí que la hirió en la primera falange de un dedo y el tiro le provocó además una lesión facial y en el maxilar superior. Luego la trasladó al hospital.

Las fuentes consultadas indicaron que la pareja tenía antecedentes de violencia de género.

Los padres de la mujer residen en la misma propiedad, pero la noche del disparo no habían escuchado nada, hasta que fueron alertados de que su hija había sido baleada.