PUERTO DESEADO (ADNSUR) - El horror y la impunidad parecen instalarse a la costera ciudad de Puerto Deseado, donde en las últimas horas una mujer decidió huir con su hija a buscar Justicia en otra provincia, ante la aparente inacción del sistema judicial santacruceño. La denuncia - que ya tiene varios años- es contra su esposo, padrastro de la menor, quien habría abusado de la nena desde que tenía 4 años, violándola a los 12, para luego impulsarla a prostituirse. El caso podría encuadrarse como "trata de personas" y el Colectivo de Actrices (que entre otros impulsa el caso de Thelma Farid contra Juan Dartés) asesoró a Mercedes, la madre, para proteger a su hija y buscar Justicia. 

El último aberrante hecho ocurrió a mediados de marzo pasado, cuando la adolescente de 15 años fue arrojada desde un auto en una transitada calle de Puerto Deseado luego de que tres hombres la violaran en grupo y mientras le aseguraban que eso era "por hablar", en alusión a la denuncia que Mercedes, la madre- hizo contra su ex esposo.

Ocurrió el 15 de marzo a las 20 horas cuando la adolescente caminaba en calle Almirante Brown en el barrio Del Alto, y fue interceptada por un hombre y subida a un automóvil. Allí otros dos sujetos la arrancaron la ropa y la violaron. Luego la arrojaron del auto. 

Crónica del horror

El expediente lleva dos años en el fuero de la Justicia, cuando Mercedes denunció que a su hija, de sólo 12 años, la había violado su padrastro. Aunque según se investiga, los abusos habrían empezado mucho antes, cuando la niña tenía 4 años y la pareja convivía. 

Mercedes relató al diario Más Prensa que su hija fue víctima de una violación “intra familiar”, sometida a amenazas, que la obligaron a guardar silencio por varios años. La primera violación ocurrió en 2017, cuando la menor tenía 12 años, pero anteriormente hubo situaciones que permiten deducir que sufría abusos desde los 4. 

“El que cometió estas atrocidades es mi ex marido”, denunció Mercedes. “Cuando yo me casé con él mi hija tenía cuatro años. Creo que desde ese momento comenzó a hacer un trabajo fino sobre la nena”, señaló.

Según pudo contar la menor, en ese momento, su padrastro no solo le pegaba, sino que además la acosaba permanentemente. El hombre denunciado trabajó en gastronomía, también en el puerto local, y un tiempo en la estación de servicios de Fitz Roy.  “Yo no sabía todo lo que pasaba cuando ellos se quedaban solos. Yo me iba a trabajar y al regresar no podía notar nada extraño”, admitió Mercedes.

No podía saber toda la manipulación a la que él sometía a V., mientras no sólo la golpeaba, para luego decirle que él era la única personas que la quería; sino que también ya comenzaba a abusarla de distintas maneras”; explicó Mercedes a Más Prensa.

La convivencia con el abusador se prolongó desde el 2009, hasta mayo del 2015, cuando el matrimonio entró en crisis en un ambiente de agresividad, con golpes y violencia. Si bien, la menor no era hija del sujeto, tenía su apellido y continuaron manteniendo un vínculo, ignorando la situación de abuso que se ocultaba.

“Cuando ella comenzó a cumplir con visitas al domicilio de él, comenzó todo el calvario. Mi nena tenía 11 años, y las visitas se hacían en su casa, por la separación. En ese momento, comenzaron los abusos. Comenzó a hacerla fumar, a tomar alcohol, y comenzó a enseñarle a prostituirse”, señaló Mercedes.

Durante ese tiempo, el sujeto amenazaba a la menor para que se mantuviera callada. En febrero del 2017, los abusos constantes, terminaron en una violación. El mismo día del cumpleaños del abusador, él la violó.

Todo esto lo detalló la víctima tanto a su madre como a profesionales psicólogos. En una primera pericia psicológica  -que luego sería desestimada-, se trató a la menor como “fabuladora”, re victimizandola y dejándola en un profundo cuadro depresivo. La menor volvió a declarar en Cámara Gesell en diciembre del año pasado, pero aun no se conoce el informe, pese a la gravedad del caso y al tiempo tiene la denuncia.

Desamparo

En 2018 Mercedes se proponía hacer publico el caso pero desde la Justicia le pidieron que tuviera paciencia y que el caso iba a avanzar. Relata que incluso la Fiscalía tomó algunas medidas para que se repitieran pericias y se buscara al principal sospechoso, que para esta instancia ya no reside en la provincia.

Mientras esto se llevaba a cabo, V. sufrió el ataque sexual en grupo que determinó que su madre decidiera dejar la provincia junto a su hija para buscar Justicia.

Fuente: Más Prensa