El juez de garantías Sergio Piñeda decidió este viernes que Alejandro Hernández, conocido como “Chatrán” será juzgado en Comodoro Rivadavia pese a que vive en Caleta Olivia, debido a la cantidad de estafas cometidas en la ciudad petrolera y a la que se suman tres recientemente en Rawson.

En los últimos años, "Chatrán" cometió numerosas estafas en varias ciudades de la Patagonia, en las últimas de ellos tres vecinos de Rawson denunciados que fueron engañados mediante la venta de distintos elementos por las redes sociales, que realizaron depósitos de dinero y que nunca recibieron lo ofrecido.

Hernández  tiene una gran concentración de causas penales en la ciudad de Comodoro Rivadavia, y por ello, durante la audiencia, el juez de garantías Sergio Piñeda decidió que por las estafas cometidas a vecinos de la capital provincial,  sea juzgado en Comodoro Rivadavia. 

Chatrán enfrentará nuevamente a la justicia en Comodoro Rivadavia. Foto: ARCHIVO
Chatrán enfrentará nuevamente a la justicia en Comodoro Rivadavia. Foto: ARCHIVO

"Chatrán" fue asistido por el abogado comodorense Alejandro Fuentes quien insistió en que no se trata de “estafas” sino de “incumplimientos contractuales”. Por ello además ofreció que se aplique la figura de la conciliación, sin embargo, fue denegado. Y deberá enfrentar un juicio bajo la  calificación legal es la de “estafa en tres hechos en concurso real en calidad de autor”

 El tribunal de juzgamiento deberá ser unipersonal y el Ministerio Publico Fiscal pretende que se le aplique una pena de 6 años de prisión por ser reincidente.

LA MODALIDAD DE ESTAFA

Hernández fue denunciado en la fiscalía de Rawson por Martín Vidal,  Andrea Noir y Marianella Farfat. En todos los casos los productos que ofrecía tenían un precio sustancialmente menor al existente en el mercado. Captaba los clientes por las redes sociales con un nombre falso.

Las tres estafas denunciadas en Rawson se produjeron a principios del año 2020. A Farfat le “vendió” elementos de la construcción vía wasap con una identidad falsa. Le transfirió casi 12.000 pesos y los materiales nunca llegaron. A Videla lo engañó de la misma manera mediante la venta de cubiertas a un costo de 25.000 pesos, mientras que a Noir la estafó en 4.500 pesos, también   por materiales de la construcción.