Veinte años no es nada. Lamentablemente es la conclusión a la que llegamos después de escuchar la historia que nos trae nuestra colega Mariana García con la explosión ocurrida en una escuela en el año 2001, hace veinte años... la escuela N°731 de Comodoro Rivadavia.

Lamentablemente, decimos que ese tiempo transcurrido es nada precisamente porque la situación más allá de que aquello fue algo dramático, continúa con problemas similares. Desde hace cuatro años la misma escuela que sufrió esa explosión por deficiencias en sus instalaciones de gas está sin funcionamiento de su sistema de calderas.

Es una situación que se extrapola a un montón de otras escuelas de Comodoro Rivadavia, ese número de doce establecimientos educativos que nos daba un funcionario provincial días atrás creo que sé queda corto frente a la magnitud de edificios escolares que, día a día, escuchamos reclamos de sus comunidades educativas de que no están en condiciones de funcionar.  Y lo que es peor, como reconoció éste mismo funcionario público, no han tenido trabajos de fondo en sus infraestructuras en los últimos quince o veinte años, nos decía textualmente este funcionario público.

Y en esos veinte años que parecen nada. Sin embargo, yo hacía una cuenta muy sencilla: doscientos millones de dólares por año promedio ha percibido esta provincia en los últimos veinte años.  Te digo doscientos pero hubo en los últimos quince años de mínima muchos periodos en que esa cifra superó los trescientos y los trescientos cincuenta a los cuatrocientos y más de millones de dólares.

Propongamos un promedio de doscientos millones de dólares por año, en veinte años generados por regalías en esta provincia, te da cuatro mil millones de dólares en total en esos veinte años que sin embargo han sido nada comparado con la infraestructura que tienen nuestras escuelas.  O si lo querés ver de otro modo, al tipo de cambio actual, cuatrocientos mil millones de pesos y ahí vemos cómo tanta plata, tanto fondos, tanto esfuerzo se fue prácticamente por la cloaca de las decisiones políticas erradas, mientras las escuelas de Comodoro Rivadavia continúan sin poder funcionar y entonces lamentablemente vemos que veinte años efectivamente han sido eso absolutamente nada.

Qué político en campaña hoy, más allá del interés por su rosca personal está pensando en un proyecto político de provincia para salir de esta situación. La respuesta es prácticamente ninguno y lo demuestra lamentablemente la situación que tenemos, porque hace dos años hubo también elecciones legislativas y sin embargo nada cambia y hace cuatro años exactamente igual.

No quiero caer en un nihilismo, vivimos en tiempos democráticos pero si tenemos la responsabilidad de saber exigir al menos a los candidatos que haya más sustancia y menos rosca.