Este mes de julio, la provincia de Chubut pagará alrededor de 16 millones de dólares, como parte de los vencimientos de su deuda externa del BOCADE (Bono de Cancelación de Deuda) colocado precisamente para pagar deuda.

Dieciséis millones de dólares que se han ido reuniendo en los dos meses previos... Desde el Gobierno te van a decir: bueno, sería peor, hubiéramos tenido que pagar 38 o 40 millones de dólares según los vencimientos originales, ahora tenemos este alivio temporal en función del financiamiento que se acordó con los acreedores externos, sobre fines del año pasado...

Pero me quería detener en un aspecto, además lo oprobioso que resulta ir pagando ésta deuda que la provincia está condenada lamentablemente hasta el año 2030. Este bono, como indica el nombre, fue colocado para cancelación de deudas, allá en el año 2016, cuando iniciaba su tercer mandato Mario Das Neves, por deudas contraídas por la provincia hasta 2015. El cuestionamiento era hacia el gobierno de Buzzi, por no haber pagado a proveedores, obras públicas y otros proveedores del Estado.

Son deudas que evidentemente no se cancelaron. La provincia acaba de prorrogar la emergencia económica por la que sigue suspendiendo los pagos a proveedores, a los que debe facturas no canceladas desde aquel año.

Es decir, este es otro aspecto, otra faceta en la que a veces, no nos hemos detenido tan en detalle, hemos hablado muchas veces del bono de la provincia, que una parte, la mitad se tenía que destinar para obras públicas, hemos cuestionado y está a la vista que no se han hecho esas obras.

Se deberían haber hecho obras por 300 millones de dólares en la provincia y a la vista está que no hay nada de esto. Por otro lado, el 50 % restante era para cancelar deudas, que evidentemente no se terminaron de cancelar porque incluso después la provincia hizo otros títulos, en pesos ésta vez, para cancelar las deudas con proveedores que finalmente tampoco terminaron de resolver el problema, de acuerdo con lo que viene reclamando el sector comercial y empresario de la provincia del Chubut.

Deuda para pagar deuda, pero que sigue siendo deuda, y sigue multiplicándose, podría ser el resumen de esta situación. A ver si estamos un poco más atentos, la próxima vez que se hable de bono, de obras faraónicas, de resolver los problemas financieros, y después te encontrás con que tenás que seguir pagando vencimientos, no vamos a decir eternamente, pero sí a lo largo de toda esta década hasta el año 2030.

Mientras seguiremos contentándonos con una realidad que nos muestra escuelas sin obras de infraestructura, 11.200 inscriptos en búsqueda de una vivienda que no les va a llegar en el tiempo que ellos esperan, y tantos problemas que tiene la provincia sin resolver.

Sería cómico, si no fuera tan trágico.