La recuperación de las regalías no alcanza a cubrir las deudas salariales ni de reparación de escuelas, ni siquiera la cancelación rápida de la deuda de la masa salarial que han quedado adeudadas. Lo lamentable es que aún con esta mejora circunstancial nos queda la duda de cuánto tiempo dura este veranito, esta primavera que -aún con estos valores- está cerca de los máximos posibles que puede dar esta actividad petrolera, que es prácticamente una de las pocas que tienen en la provincia de Chubut en materia productiva.

¿Qué pasa si en algún momento volvemos a sufrir el aleteo de una mariposa en otro lado del mundo y por ese efecto tan conocido terminamos teniendo aquí algún otro tipo de tempestad?

Pasa algo en el mercado petrolero mundial y enseguida estos números que parecen tan positivos vuelven a impactar de forma absolutamente negativa, vuelven a caerse generando muchos de los déficit, muchos de los problemas, muchas de las deudas externas e internas que hoy tiene la provincia del Chubut.

Me pregunto y me preocupo en la medida que tampoco hemos sido capaces de construir alternativas productivas para el día en que esto pase... ¿qué tan acostumbrados estamos a ver que los ciclos del petróleo son inestables de corta duración? que hay momentos de altos ingresos pero que la historia reciente nos demuestran que no han sido la base para construir algo diferente, en la medida que vemos esa historia, de donde venimos, nos preguntamos por ese futuro cada vez más incierto para la economía de la provincia.

¿Quién está pensando en el día después del petróleo? ¿Quién está pensando en la próxima crisis del mercado internacional, en el próximo ciclo negativo que tan comúnmente ocurre y que tantos problemas nos trae?.

Cómo hacemos para pensar esto, cuando al mirar alrededor nos encontramos con escuelas cerradas por falta de mantenimiento porque no se hicieron las inversiones necesarias aún en los ciclos de altos ingresos petroleros, o cuando no fueron absolutamente vandalizadas, que también hay este tipo de hechos con tantas urgencias que tenemos hoy parece casi una liviandad pensar en el futuro, el problema es que el futuro suele llegar más rápido de lo que a veces creemos.